El Faro del Sur

OPINIÓN: Análisis del discurso de toma de posesión del presidente Abinader.

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Por Dr. Carlos Julio Féliz Vidal

El discurso de Luis Abinader es una pieza diferente dentro de la oratoria política dominicana.

A continuación me propongo esbozar las líneas fundamentales de esta homilía, sin ánimos de agotar todas sus implicaciones.

En su alocución no hubo reproducción de su programa de gobierno ni replanteamiento de promesas electorales.

Parte Protocolar.

La parte del  protocolario fue breve, limitada a hacer menciones de dignatarios y personalidades presentes.

Preámbulo.

El mantenimiento hizo un preámbulo humano y necesario, para pedir honra a los fallecidos del Covid 19, aplausos a los sobrevivientes y reconocimiento al personal de salud que ha  enfrentado con dignidad la pandemia.

Parte histórica adecuada a la fecha.

El presidente trató lo urgente y lo estructural con manifiesta sencillez, sin frases altisonantes, limitando las referencias  históricas a recrear   la importancia  de la fecha y el papel de  emancipación de los héroes del cerro de Capotillo, encabezados por Santiago Rodríguez, lo que puede explicar que no se haya referido a los padres de la Patria, como es común hacerlo desde el Capitolio, para mencionarlos en la fecha en que tradicionalmente se les honra, el 27 de febrero de cada año, al rendir memorias de las ejecutorias gubernamentales.

La realidad sanitaria y la pandemia.

Desnudó la realidad sanitaria y sus consecuencias económicas en unos párrafos realistas  y al mismo tiempo, esperanzadores.

Dentro de lo urgente anunció mantener programas de asistencia a los empleados, construir hospitales provisionales, duplicar las camas hospitalarias y las de cuidado intensivo, invertir en construcción y reparación de viviendas para activar la economía.

El presidente entiende la importancia del manejo de la pandemia, de manera sistémica, y el desafío que esta implica para el sistema de salud. Fue enfático al decir que en sus manos el sistema de salud no colapsará.

Inicio del año escolar.

Dentro de lo urgente, el presidente tocó el tema del inicio del año escolar. Los aprestos del Gobierno para dotar de instrumentos tecnológicos a los estudiantes y habilitar conexión a Internet para el proceso educativo. Señaló que el nuevo ministro de educación comunicará, próximamente al país, lo relativo a la apertura del año escolar.

Aspectos estructurales y sistémicos del discurso.

En lo estructural, el presidente se enfocó en unas línea básicas que vale la pena tomar en cuenta para seguir el desarrollo futuro del Gobierno.

Educación y Salud.

Abinader hizo hincapié en la educación, la salud, la justicia, la deuda pública, el fomento del empleo, el turismo, la política exterior, la financiación a la producción, la seguridad ciudadana, el combate a la corrupción, la rendición de cuentas, y tras estos temas dejó traslucir su pensamiento político.

El presidente Abinader entiende, conforme a su discurso, que un gobierno debe responder en primer lugar al bienestar de la gente, de ahí que se proponga que la  salud sea universal y gratuita a partir de diciembre del 2020, para lo cual producirá ahorros con la fusión y cierre de entidades públicas donde había dispendio de recursos,  y que la educación pre universitaria y la universitaria sean de calidad, que tenga todos acceso a ella, como mecanismos de desarrollo y promoción social.

Entiende el presidente que con el 4 por ciento de hubo "negocio", no siempre educación,  de ahí su empeño en resaltar los pésimos lugares que ocupa el país en las mediciones internacionales, asumiendo el compromiso de una educación de calidad con mejoría para docentes, estudiantes e involucramiento de la comunidad.

La política de salud en el discurso de Abinader va más allá de la Pandemia.

El cree en la universalidad y la gratuidad de la salud, en los salarios dignos y en la inversión sostenible para que los dominicanos tenga un sistema de salud digno, lo que se desprende del énfasis que hizo sobre el tema.

Transferencia y Justicia.

La otra idea que se  desprende del discurso de Abinader es el compromiso con la transparencia. Para afianzar esta idea señala que nombrará una procuradora general independiente, que la corrupción administrativa del pasado se perseguirá y que él, como presidente no tolerará indelicadezas ni corrupción de funcionarios de su gobierno, que de incurrir en actos de corrupción los separará de los cargos y los pondrá a disposición de la justicia.

Alude en su discurso a la seguridad jurídica y a los derechos fundamentales, los que vincula con el quehacer democrático.

Se sigue comprometiendo con la ética política, cuando hace referencia al compromiso con su familia, especialmente con su padre, de hacer un gobierno honesto en el país.

Deuda pública, financiación y activación económica.

El presidente tocó el tema sensible de la creciente deuda pública del país, cuestionó que su crecimiento no se corresponde con el bienestar ciudadano.

Dejó ver, que ante la agobiante realidad nacional que se deriva de la pandemia, el anunciado decrecimiento de la economía, habrá que acudir al financiamiento internacional e interno, para responder al desafío sin precedentes que tiene la Nación para reactivar la economía.

El reto no es fácil, dejó ver el mandatario, asegurando a la par, transparencia en el manejo de los recursos, alianza con el Sector Privado en las Políticas de empleo, promoción del turismo, construcción de obras públicas estratégicas y financiamiento a tasa cero para actividades agrícolas,  una política tributaria apropiada a la situación que vive el país. 

Las grandes líneas que se desprenden del discurso económico del presidente, conducen a una política de austeridad en el gasto público,  estimulo de la producción, priorización de las obras públicas que contribuyan  a la generación de divisas y empleos y prudencia en el endeudamiento.
Policía Nacional y Seguridad Ciudadana.

Abinader toca el papel de la policía nacional y lo que se espera de este cuerpo del orden público. 

La policía, será sometida a un programa amplio de reforma, profesionalización y mejoría salarial, para exigirle el cumplimiento de unas funciones preventivas, de vinculación comunitaria y de trabajo con el delito, que justifiquen la disminución de la violencia y la criminalidad.

Ha de esperarse, aunque no lo dijo el Presidente, que acorde con la reforma y la profesionalización de la Policía Nacional, se cree un Departamento de Policía Judicial, que en coordinación con el Ministerio Público, pueda adquirir un alto nivel de destreza en la investigación delictiva que permita una adecuada sustentación de los expedientes, acorde con las reglas del debido proceso.

La Política Exterior.

La política exterior, en la visión del presidente, debe ayudar al desarrollo nacional, priorizar vínculos con socios naturales, reconocer los aportes de los dominicanos en la diáspora y el lugar que tiene el  país en el mundo, porque somos más que 48 mil kilómetros.

El presidente coherente con esta visión hizo mención de Estados Unidos y España, países donde residen más dominicanos, sin dejar de ver la importancia que tendría encauzar una política exterior con otras naciones, bajo altos parámetros de profesionalidad, sin el parasitismo diplomático al que ha estado  acostumbrado el país.

En la política internacional será relevante, mantener unas relaciones armónicas, de respeto y control fronterizo con Haití, país vecino que es el segundo socio comercial del país.

Visión del presidente de si mismo.

El presidente Abinader no se ha referido asimismo como un Mesías.

Se ha colocado como el primer servidor público de la nación, de quien debe esperarse trabajo y transparencia.

Libertad y Dios.

Abinader antecede  el final de su discurso con  una alegoría a la bandera con la que se inviste, refiriéndola a la libertad, la esperanza, Etc.,   y lo concluye con un pedimento a Dios para que éste bendiga al pueblo dominicano, retratándose en una doble dimensión, en su compromiso con la democracia y en su fe en el cristianismo.

Esperamos que Dios bendiga al presidente Abinader, a su equipo de gobierno y al pueblo dominicano. 

"El autor es profesor universitario, Director del Instituto Nacional de Investigación y Adiestramiento Jurídico y analista de temas con implicaciones sociales, jurídicas y políticas.