El Faro del Sur

OPINIÓN: Aborto y las 3 causales (Primera parte)

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Por  Yotin Ramón Pérez

Luego de un inusual proceso electoral, nuestro país se ha preparado para seguir luchando contra el COVID-19 e intentar continuar los procesos propios de una nación dentro de la covidianidad, en el Congreso nuestros diputados recién electos han tratado la posible modificación de nuestro Código Penal y desde ya el tema del aborto vuelve a ser motivo de debate, como bien es sabido se ha propuesto desde hace unos años despenalizar esta práctica usando como motivo tres condiciones a las que le han llamado “las tres causales” que incluye presencia de condiciones fetales incompatibles con la vida, condiciones en las que la vida de la madre corra peligro y en caso de que el embarazo haya sido fruto de una violación o incesto. 

Comenzaremos con la primera de estas no sin antes compartir algunos datos generales y estadísticos sobre el tema.

Practicar un aborto es interrumpir un embarazo antes de las 20-22 semanas de gestación, debido que a partir de ahí es posible alcanzar una viabilidad fetal, aunque en muy baja proporción.

La viabilidad fetal es la posibilidad de un feto sobrevivir en el medio extrauterino depende mucho del peso y el tamaño, pero también de las condiciones sanitarias y de las unidades de atención neonatales.

Cerca del 20-25 % de todos los embarazos terminan en aborto (espontáneamente), cerca del 80 % de esto ocurre en las primeras semanas de embarazo y casi siempre el embrión o feto muere antes de su expulsión.

Cerca del 50 % de los abortos son de tipo enembriónico (saco vacío) el otro 5 0% por lo general presenta alguna malformación congénita de estos el 25 % de todos los abortos embrionario poseen anomalías cromosómicas.

Existen anomalías que, aunque puedan sobrepasar las 20 semanas de embarazo son incompatibles con la vida, es decir no existe posibilidad alguna de que el feto pueda sobrevivir fuera del útero, hay otras donde si es posible una supervivencia.

ANOMALÍAS FETALES INCOMPATIBLES CON LA VIDA:

Anencefalia–Exencefalia–Acráneo: Malformación congénita caracterizada por ausencia total o parcial del cráneo, la piel que lo recubre y la masa encefálica, producida por un defecto en el cierre anterior del tubo neural.
Hidranencefalia: los hemisferios cerebrales están ausentes y son sustituidos por sacos llenos de líquido cerebroespinal.
Holoprosencefalia alobar: ausencia del lóbulo frontal del cerebro del embrión. Atresia laríngea–atresia traqueal: ausencia parcial o completa de la tráquea.
Agenesia diafragmática: el diafragma no se ha formado. Agenesia renal bilateral: el feto no tiene riñones.
Patología renal bilateral con secuencia Potter y de comienzo precoz: obstrucción y malformación congénita del aparato urinario.
Ectopia cordis: el corazón se forma fuera del tórax.
Pentalogía de Cantrell: graves defectos de formación en el diafragma, pared abdominal, pericardio, corazón y esternón.
Síndrome de bandas amnióticas: cordones fibrosos y adherentes del amnios que dañan y comprometen órganos.
Limb-body wall complex: desorden congénito en numerosos órganos.
Displasia esquelética letal con hipoplasia torácica y afectación precoz: malformaciones en el tórax que causan la asfixia.
Displasia tanatofórica, acondrogénesis, Osteogénesis imperfecta tipo II.

Algunas Cromosomopatías como son:

trisomía 18 (Sindrome de Edward)
trisomía 13 (Sindrome de Patau)
trisomía 9 (Sindrome de RETHORE).

Todas estas anomalías pueden ser diagnosticadas durante el embarazo y en algunos países son justificaciones médicas para interrumpir un embarazo. Para ello es importante determinar los antecedentes personales o familiares buscando algún componente hereditario o factor de riesgo para estas patologías.

En estos tiempos el desarrollo de las imágenes prenatales permite detectar defectos congénitos de este tipo desde las ocho semanas o antes. Además de marcadores séricos que mediante un resultado pueden hacernos pensar en el descarte de alguna anomalía.

Estas enfermedades o defectos por recibir el denominativo de ser incompatibles con la vida sugieren una de las causales en las que el aborto estaría permitido de manera médica y controlada.