El Faro del Sur

OPINION: Sobre "Gambito de Dama".

0 comments
Por Still Pérez

Muchos amigos que conocen mi afición por el ajedrez, me han abordado para saber mi impresión de la miniserie "Gambito de Dama" llevada a la pantalla recientemente, que ya está entre las diez más populares de Netflix, en la República Dominicana.

Soy un amante del cine, pero no tengo las agudeza y pericia de quienes son críticos de este arte; sin embargo, me permitiré ofrecer mi opinión sobre esta obra de arte cinematográfico, de la cual el ajedrez es uno de sus argumentos claves.

Considero que no hay una obra cinematográfica, que el ajedrez sea hilo conductor, que haya logrado tanta precisión técnica. Cada personaje que juega ajedrez en la miniserie parece un maestro de ese deporte, o cuanto menos, un jugador experimentado. La obra es un derroche de las técnicas del ajedrez. 

Las escenas que se recrean en la obra, desde el momento que el bedel enseña ajedrez a  Beth Harmon, hasta la adquisición obsesiva de libros por parte de ésta, son representaciones exactas de lo que sucede en el mundo real del ajedrez. Un universo paralelo se configura  alrededor de Harmon desde que conoce el deporte ciencia. 

Como sucede en la vida real, la ajedrecista  ve elevados su autoestima e importancia social por sus destrezas y habilidades como jugadora; sus condiciones de huérfana y narcodependiente poco importan frente a los espectadores: es una genio; la confraternidad que logra con los de su clase sirven de estímulo y apoyo para colmar sus lagunas de personalidad.

Como el título de la serie indica (Gambito de Dama), el sacrifico que emprende la joven es ilimitado: tiempos de desvelo, dolor emocional, gastos en libros, hasta llegar a sustraerlos de la tienda, estudios  y análisis de partidas, y un largo peregrinar para alcanzar el éxito en el mundo machista de las 64 casillas.

 ¡Una verdadera obra de arte!