OPINION: El olfato policial

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POR SANTO SALVADOR CUEVAS

En las sociedades de mentalidad patriarcal, dependiente y sumisa, es costumbre del jefe de manada hacer uso del olfato para ubicar por donde anda el comportamiento y la visión del superior jerarca, y es a partir de ahí (de su interpretación) que actúa el jefe de manada.

Lo que hizo la Policía Nacional anoche, de intolerancia y represión contra mujeres desarmadas e indefensas, que ejercen sus derechos desde carpas frente a instrucciones donde se debate y deciden las suertes de Derechos denegados, esa acción cobarde y reprochable es la expresión de que aún estamos a 100 años luz del sueño de democracia y tolerancia.

El derecho al debate de las ideas y a discernir que consagra la misma Constitución, sólo existe si así lo creyera quien al momento sostenga el bastón de mando de la PN, y, como desde el poder ejecutivo se ha permitido toda clase de tolerancia y permisibilidad con ese cuerpo, entonces tenemos que llegar a la conclusión de que, durante apenas 8 meses de mandato del presidente Luis Abinader, en materia de Derechos y Libertades Públicas, hemos retrocedido más de 43 años, es decir a lo que hubo antes de 1978 con la llegada al Palacio Nacional del demócrata don Antonio Guzmán Fernández.

Lo de anoche contra mujeres desarmadas y pasivas, fue un acto reprochable, que esta nación debe rechazar enérgicamente.

Luis Abinader ni su gobierno saben ni mínimamente el costo en sangre y vida que tuvo que pagar este pueblo en su lucha y resistencia histórica para construir esta llamada democracia.

Don Rafael Abinader (QEPD) sí sabia, y con su decisión de dar inicio muy valientemente a una Reforma Policial, el presidente Abinader dio una buena señal, pero no es suficiente.

Los abusos reiterados de esta PN contra la población civil le hacen Ud., señor presidente, como cabeza de esos abusos y agresiones al pueblo, en su condición de comandante en jefe de las fuerzas armadas y la policía nacional.

Es hora de que le baje los moscos a quienes desde la PN usan su uniforme para agredir y humillar al pueblo indefenso.

Nuestra solidaridad con las mujeres que de manera militante y en un marco legal demandan sus derechos.