POR JOSE ANTONIO MATOS
Para Ecos del Sur.
En los últimos días, 15 ó 20, aproximadamente, hemos transitado por gran parte del territorio nacional, regresando de santo domingo, la noche de ayer, y en todo lugar, hemos visto la presencia del ministerio de obras públicas haciendo obras, en su inmensa mayoría pequeñas, pero de gran significación para la población, en sentido general.
El valor de la vida, solamente tendemos a verlo, cuando nos toca cerca ó vemos el final acercarse por motivos diversos, siendo más indiferente, para los que se alejan del valor cristiano, se cargan en sus sentimientos al valor material, dejando de lado el valor fundamental, el espiritual, que fue la gran enseñanza traída por el maestro, nuestro señor Jesús Cristo.
Hay una serie de detalles, en nuestras carreteras, que se convierten al momento mas inesperados, en la diferencia entre la vida y la muerte, por ejemplo, baches, los empalmes de puentes, luces, señalizaciones y los muy efectivos ojos de gatos, para completar la cadena de obstáculos presentados en la vía pública.
Todas esas inconveniencias están siendo atacadas frontalmente por ese ministerio, lo cual aplaudimos, sin dejar de observar la falta de acción contra un obstáculo menor, pero de visible peligrosidad, son los llamados policías acostados ó badenes en las poblaciones, obstáculos estos que en su mayoría de casos, son hechos no para reducir las velocidades, sino que con fines comerciales del lugar, y por tanto, son hechos sin ninguna regularización y por tanto, sin la debida señalización, para proteger al conductor, y con eso, a la población, porque tan pronto se descarrila un vehículo por esas causas, peligra también la población local ó en tránsito.
De igual manera, hacemos justo conocimiento, al ministro de obras públicas, señor Gonzalo Castillo, por su acción en las vías del circuito lago Enriquillo, donde por su acción atinada e inmediata, ha impedido que el sistema vial colapse, ya que desde la llegada de las tormentas Isaac y Sandy, el pasado año, que crecieron el lago en 141 centímetros verticales, capaz de tener sumergida la carretera de Las Baitoas-El Limón, a la altura del el monumento El Cantón, en mas de 65 centímetros, pero su rellenado la ha mantenido a flote.
Toda esta acción, en el Enriquillo, han servido para la espera de la solución diagnosticada por nosotros ala crecida del lago, juntas podríamos inscribir entre lo que nunca se ha hecho, por tanto vales las felicitaciones, al honorable presidente de la república y si director del INDRHI, Olgo Fernández.
El valor de la vida, solamente tendemos a verlo, cuando nos toca cerca ó vemos el final acercarse por motivos diversos, siendo más indiferente, para los que se alejan del valor cristiano, se cargan en sus sentimientos al valor material, dejando de lado el valor fundamental, el espiritual, que fue la gran enseñanza traída por el maestro, nuestro señor Jesús Cristo.
Hay una serie de detalles, en nuestras carreteras, que se convierten al momento mas inesperados, en la diferencia entre la vida y la muerte, por ejemplo, baches, los empalmes de puentes, luces, señalizaciones y los muy efectivos ojos de gatos, para completar la cadena de obstáculos presentados en la vía pública.
Todas esas inconveniencias están siendo atacadas frontalmente por ese ministerio, lo cual aplaudimos, sin dejar de observar la falta de acción contra un obstáculo menor, pero de visible peligrosidad, son los llamados policías acostados ó badenes en las poblaciones, obstáculos estos que en su mayoría de casos, son hechos no para reducir las velocidades, sino que con fines comerciales del lugar, y por tanto, son hechos sin ninguna regularización y por tanto, sin la debida señalización, para proteger al conductor, y con eso, a la población, porque tan pronto se descarrila un vehículo por esas causas, peligra también la población local ó en tránsito.
De igual manera, hacemos justo conocimiento, al ministro de obras públicas, señor Gonzalo Castillo, por su acción en las vías del circuito lago Enriquillo, donde por su acción atinada e inmediata, ha impedido que el sistema vial colapse, ya que desde la llegada de las tormentas Isaac y Sandy, el pasado año, que crecieron el lago en 141 centímetros verticales, capaz de tener sumergida la carretera de Las Baitoas-El Limón, a la altura del el monumento El Cantón, en mas de 65 centímetros, pero su rellenado la ha mantenido a flote.
Toda esta acción, en el Enriquillo, han servido para la espera de la solución diagnosticada por nosotros ala crecida del lago, juntas podríamos inscribir entre lo que nunca se ha hecho, por tanto vales las felicitaciones, al honorable presidente de la república y si director del INDRHI, Olgo Fernández.
.jpg)