SANTO DOMINGO: La Iglesia católica en Republica Domiciano centró este Viernes Santo su mensaje en el llamado sermón de las siete palabra, criticando el funcionamiento del Estado, la corrupción, la falta de respuesta a los más vulnerables, los feminicidios, la brecha salarial y el contenido de la música que se difunde hoy en día.
Sacerdotes, monjas y laicos interpretaron las últimas palabras de Jesús antes de morir desde la Catedral Primada de América
Resumen de cada de una de las frases
Primera frase, “Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen”
La interpretación de la primera frase, “Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen”, el sacerdote Francisco Benito Alvarado pidió a Dios por los hombres que manchan sus manos de sangre, matando a las mujeres.
Criticó como el valor de la vida está siendo ignorado por aquellos masculinos que no terminan de entender que no es dueño de la vida de las mujeres.
Dijo que la L violencia en todas sus dimensiones es la amenaza más despiadada contra la vida humana: “Como consecuencia de eso duele reconocer que el hombre como ser masculino, no termina de entender que no es dueño de la vida y la libertad de las mujeres, penosamente sigue manchando sus manos con sangre y dejando dolor histórico en niños, con una orfandad impuesta, hogares destruidos y familias marcadas por el odio y el deseo de venganza”, manifestó.
Argumentó que acompaña esta realidad el acceso a las armas, las drogas y el alcohol que sigue siendo un proceso fácil y lucrativo, gracias a la incapacidad y complicidad de quienes conforman los organismos de control, que penosamente resulta difícil desligarlos de la responsabilidad, ya no hay distancia ni campo lejano, donde nos libremos de encontrar hombres y mujeres sumergidos en estos vicios, ni edad alguna, ni capacidad económica para encontrarnos con jóvenes en edad escolar armados, armas que se mueven de mano en mano, de arriba hacia abajo, desde el que tiene la responsabilidad de controlarla hasta el que no tiene capacidad mental para usarla, amenazando y arrancándoles la vida a cualquier ciudadano inocente.
“Padre perdónalos porque no saben lo que hacen, pero mira señor los que más sufren y son sometidos por encima de su voluntad al dolor desesperante que se les hereda como consecuencia de la violencia”, señaló.
Segunda Frase “hoy estarás conmigo en el Paraíso”
Durante la reflexión a la segunda frase “hoy estarás conmigo en el Paraíso” , el sacerdote Mario de la Cruz, afirmó que el mensaje de Jesús al buen ladrón, debe entenderse como una promesa de esperanza y dignidad para todos los dominicanos, especialmente aquellos que viven en condiciones de pobreza, sufrimiento o marginación.
Denunció la marcada brecha salarial existente en el país, cuestionando que funcionarios del Estado perciban ingresos de entre 300 mil y hasta un millón de pesos mensuales, mientras trabajadores como obreros, conserjes o porteros devengan salarios mínimos que oscilan entre los 16 mil y 29 mil pesos, pese a realizar labores más demandantes.
También se refirió a la inversión en grandes proyectos de infraestructura, contrastándolos con las necesidades básicas de la población en áreas como salud, educación y vivienda.
El párroco de la Parroquia Nuestra Señora de la Divina Providencia reveló que ha intentado sin éxito gestionar encuentros con el presidente Luis Abinader y otros funcionarios, con el objetivo de plantear problemáticas urgentes de comunidades bajo su responsabilidad pastoral.
“Esto me hace pensar que amplios sectores de la población, en su mayoría pobres, no forman parte de la agenda gubernamental”, manifestó.
Tercera Frase Mujer, ahí tienes a tu hijo. Hijo ahí tienes a tu madre
El diácono José Ricardo Rosado denunció durante el Sermón de las Siete Palabras, la grave situación de vulnerabilidad que enfrentan las mujeres en la República Dominicana, haciendo énfasis en el aumento de feminicidios en lo que va del año 2026.
Resaltó que un porcentaje significativo de hogares en el país están encabezados por mujeres que viven en condiciones de profunda vulnerabilidad económica y emocional.
Rosado expresó que muchas mujeres «cargan solas con la educación de los hijos, el cuidado de los ancianos y enfermos, la inestabilidad laboral, la incertidumbre habitacional y la inseguridad en las calles».
Manifestó que a esto se suma «el abandono afectivo, la ruptura de la vida matrimonial, la infidelidad, la soledad interior en medio de múltiples responsabilidades, el peso de culturas que todavía reducen su papel a tareas invisibles o no reconocidas, y la falta de apoyo cuando enfrentan embarazos inesperados o situaciones límite en sus familias».
Cuarta Frase “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?”
El reverendo padre Candelario Mejía Brito, denunció la estigmatización de la juventud, la falta de políticas viales del Instituto Dominicano de Tránsito y Transporte Terrestre (Intrant), así como el desamparo de las personas en situación de calle durante la cuarta palabra del tradicional sermón.
El párroco de Santa Clara de Asís señaló que el sentimiento de abandono es una realidad palpable en sectores vulnerables de la capital, vinculando el mensaje bíblico con la precariedad laboral y la inseguridad que enfrentan los ciudadanos de menores ingresos.
Quinta Frase: Tengo sed”,
La madre Sor Zoila María Mercedes advirtió sobre las acciones de los jóvenes que buscan saciar su sed en las redes, porque se encuentran vacíos y carentes de verdaderos paradigmas, y una gran falta de identidad.
Así analizó la quinta frase “Tengo sed”, refiriendo que esta no es sólo una frase, sino una vivencia de su persona en la cruz, que toca el cielo, la tierra, lo humano y lo divino, recordando que esto es parte del proyecto de salvación, además de destacar el enunciado “me pusieron además hiel por comida y en mi sed me dieron vinagre”.
Señaló que, esto no era un teatro, sino sed de verdad labios resecos, garganta seca, deshidratado y quizás hasta fiebre por los golpes de la noche anterior y de ese día.
Señaló que, Jesús al decir “tengo sed” se hace solidario con tantos sedientos de los pueblos, en los enfermos que han perdido la esperanza, en los sedientos de unos servicios públicos más dignos y equitativos, en los inmigrantes, en las mujeres y niños que están sedientos de respeto a la vida y a la dignidad en todas sus dimensiones.
“Sigue diciendo Jesús, tengo sed de ver a mi pueblo feliz y no exprimido por unos políticos que sirvan al pueblo y no que se sirvan de él, de una Iglesia cada vez más cerca de los pobres”.
Sexta Frase “Todo está consumado”
El diácono Juan Evangelista Rivas Morillo, de la Parroquia Divino Niño de Jesús, centró su reflexión en la defensa del medio ambiente durante la Sexta Palabra al advertir sobre la urgencia de enfrentar el deterioro ecológico en la República Dominicana.
En su mensaje, el religioso abordó la realidad social del país, señalando que a problemáticas como la delincuencia, la violencia, el alto costo de la vida, el desempleo, la corrupción y las deficiencias en salud y educación, se suma el impacto del daño ambiental.
Una situación muy importante y urgente, es eliminar el maltrato ecológico en la República Dominicana aplicando estrictamente la ley», manifestó.
El diácono insistió en la necesidad de fortalecer acciones como la reforestación, la adecuada gestión de residuos sólidos mediante el reciclaje, la protección de las fuentes de agua y la educación ambiental de la ciudadanía.
Séptima Frase “Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu
En el análisis de las últimas frases antes de expirar, Lourdes Martínez, coordinadora de formación del Instituto Catequístico Fray Ramón Pané del Instituto Hermanas e Hijas de la Altagracia, instó a las autoridades de la Comisión Nacional de Espectáculos Públicos a supervisar el contenido de la música que se difunde en el país.
En ese sentido, Martínez destacó que ciertos contenidos musicales, especialmente los urbanos con letras explícitas, pueden fomentar conductas de riesgo entre niños, adolescentes y jóvenes, incluyendo el consumo de sustancias, sexo desenfrenado e infidelidades, así como afectar la convivencia familiar.
Pidió que las letras sean revisadas antes de su lanzamiento y que se elaboren normativas que penalicen la difusión de canciones con contenidos obscenos o vulgares.
Sor Martínez enfatizó que la confianza en Dios y la responsabilidad social deben ser principios guía en la formación de los jóvenes, con el objetivo de construir una sociedad más justa, humana y fraterna.
