Cuando entré por primera vez en la década de los 90 en el 750 de la Primera Avenida de Manhattan, donde se encuentra el majestuoso edificio de las oficinas de la sede de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), al entrar recoge unos versos de Saudí, el gran poeta persa del siglo XIII que dice. “Todos los seres humanos somos parte de un mismo cuerpo. Cuando afecta a un miembro el resto del cuerpo sufre por igual. Si no te afecta el dolor de los demás es que no mereces llamarte humano”. El espíritu de la Organización resumida en unas palabras.
Ese espíritu de 1945 tuvo su versión global en la Carta de la ONU, por primera vez los Derechos Humanos entraron en la agenda mundial y formaron parte del Derecho Internacional.
Y de nuevo como cada final de septiembre la sede de la ONU en Nueva York ha sido centro de atención mundial la Asamblea General de las Naciones Unidas recibió a presidentes, monarcas, primeros ministros y jefes de Estado de sus 193 miembros, en el Periodo de Sesiones 81 de la ONU.
Se considera la reunión diplomática más grande del mundo la que celebra la ONU para estas fechas y se hace para buscar soluciones a los mayores desafíos que enfrenta la humanidad, pues no hay mejor temperatura para medir la política internacional, que al través de sus intervenciones
Todos los Estados miembros de la ONU y los observadores tienen derecho a pronunciar un discurso en el Salón de la Asamblea General en el mes de septiembre, sus representantes exponen y estudian soluciones a los numerosos e interconectados retos mundiales.
El tema central de la 81 Asamblea de la ONU ha sido ´´ Restaurar la confianza y gestionar la transformación a fin de que las Naciones Unida generen resultados para todos ’’.
A tan solo cuatro años de alcanzar la fecha límite fijada para el cumplimiento de la Agenda 2030, la cita llega en un contexto marcado por la fragmentación geopolítica, los conflictos internacionales y la necesidad de acelerar la financiación y la implementación de los Objetivos de Desarrollo Sostenible.
A todo esto, se suma un momento de transición para la propia organización, inmersa en el proceso de selección del próximo secretario general.
En este escenario la Naciones Unidas volverá a poner a prueba la capacidad del multilateralismo para generar consensos.
Nuestra delegación encabezada por el señor presidente Luis Abinader y el canciller Víctor O. Bisonó, llevó al 81 periodo de sesiones de la ONU, la voz del país con un objetivo claro, fortalecer las alianzas mediante encuentros bilaterales, promover nuestros intereses apostando al multilateralismo y reafirmar el compromiso con el desarrollo impulsando su transformación. También la renovación de las operaciones de paz en Haití. Y afirmó que República Dominicana ha hecho su parte.
Para terminar, quiero citar a Dennis Francis veterano diplomático de Trinidad y Tobago el cual dijo cito ´´ No hay otra organización en este planeta como la ONU que tenga la capacidad o el compromiso de hacer lo que hace’’.
