BUSCAR EN NUESTRA PAGINA

Header Ads

jueves, 25 de octubre de 2012

Aumento de las aguas del lago Enriquillo provocan deterioro progresivo de la vía Duvergé –Jimaní.

0 comments
POR RAMON ANTONIO MEDINA
Nota enviada a Ecos del Sur.

LAS BAITOAS,  Duvergé.- Las aguas vertidas por el río Yaque del Sur, la Laguna de Cabral, así como las fuentes de alimentación de las Sierras de Bahoruco y Neyba, han provocado un aumento de las aguas del Lago Enriquillo, situación que ha provocado la rotura parcial del tramo carretero  Duvergé –Jimaní, a la altura de la comunidad de Las Baitoas.

Sobre esta situación, el señor José Antonio Matos Peña, dijo que las aguas caídas sobre el afluente, provocarán un caos, en la vía que comunica a Duvergé con el Limón, Jimaní, y otros pueblos de la provincia Independencia.

Sobre los últimos aguaceros caídos tras el paso del huracán “Sandy”, Matos dijo que estas han provocado el aumento de unos 8 a 10 centímetros, las aguas del Lago, el mas grande de las antillas.

“Esto se veía venir, las aguas vertidas por los diferentes puntos de alimentación, provocarán daños irreparables a este tramo carretero, de vital importancia entre las provincias del Suroeste con la frontera con Haití” dijo Matos Peña.

Señalo, que aunque las aguas que se vierten sobre el Río Yaque del sur no son vertidas en su totalidad en el canal Trujillo, esta parte va a parar al jago, lo que ha provocado un aumento considerable de este, “aunque no hemos hecho una medición al respecto, como acostumbramos hacer, cada vez que hay lluvias de consideración” adujo.

Recalcó que gran cantidad de las agua son desviadas al aliviadero de Canoa, la cual va a parar al mar Caribe.

Manifestó, que al aumento de las aguas, se suma el transito de vehículos pesados que van a la frontera, cargadas de alimentos y materiales, lo que acelera el deterioro de la importante vía. Igual sucedió con el tramo Boca de Cachón- Jimaní, lo que ha obligado a las autoridades a crear una vía alternativa, la cual será sustituida por otra carretera, que se hará en la ladera de una montaña entre Boca de Cachón y Jimaní.