SANTO DOMINGO.- El Senado aprobó en primera lectura un proyecto de ley que designa al estadio Quisqueya con el nombre de Juan Marichal, miembro del Salón de la Fama de Cooperstown y “inmortal” del deporte dominicano.
Juan Marichal nació el 20 de octubre de 1937 en Laguna Verde (Montecristi), República Dominicana y fue de forma justa llamado "El Dandy Dominicano". Dejó la escuela en el once grado para dedicar su tiempo al béisbol y se convirtió en un lanzador estrella para equipos aficionados locales. Marichal fue firmando profesionalmente por los Escogido Leones, quienes tenían un acuerdo de trabajo con los Gigantes de San Francisco.
El éxito le llegó de forma natural a Juan Marichal. El “Dandy Dominicano” cuenta que tenía una magnífica curva desde la edad de 10 años y que había estado trabajando con su screwball desde los 15 años. Se presentó listo para lanzar y para ganar. En sus primeras dos temporadas profesionales, lideró sus ligas tanto en ganados como en entradas lanzadas, y su debut en las ligas mayores fue un éxito rotundo, un one-hit shut-out contra los Phillies. Como prueba de que no era una broma, lo continuó con otro outing majestuoso, un bateador de cuarta contra los Piratas.
Un jugador de 6 pies y 185 libras de peso, lanzaga derecho y bateaba del mismo lado.
Luego de componer un récord de 6-2 durante su año novato, desempeño 13-10, 18-11, luego dominó a los bateadores de la Liga Nacional durante los subsiguientes siete años, ganando menos de 21 juegos sólo una vez. Durante este tramo de excelencia lidereó a la liga en juegos ganados, juegos completos, shutouts, y entradas lanzadas dos veces cada una. En los años 60 Marichal ganó 191 juegos, 27 más que el que le seguía los pasos, el hurler de Saint Louis Bob Gibson. De hecho, Marichal ganó más juegos que Gibson en cada año de esa década, sin embargo nunca ganó un Premio Cy Young.
Marichal fue llamado a lasGrandes Ligas para hacer su debut para los Gigantes después de compilar un récord de 11-5 para Tacoma. Por varios días, él lanzó para pratica de bateo, después el Gerente Bill Rigney le preguntó si él estaba listo para empezar un juego.
El lanzador de 21 años respondió: "Seguro que sí, porqué no?".
El 19 de septiembre de 1960 su debut fue sensacional. El ponchó a los primeros dos bateadores de Philadelphia. Ningúno alcanzó base hasta la septima entrada. Con dos outs en la octava entrada, Clay Dalrymple impulsó un singular al campo izquierdo para el único hit de los Phillies en la victoria de 2-0 de los Gigantes. Doce bateadores de los Phillies fueron ponchados.
Marichal se convirtió en un ganador instantaneo, especialmente en 1963 cuando ganó 25 juegos y perdió solo ocho. El tenía más de 20 victorias en cinco de las proximas seis temporadas.
Marichal demostró control notable al pesar de un exagerado pitcheo en donde él alzaba su pie izquierdo cabeza-arriba y su mano derecha, aguantando la pelota, casi rosa el terreno en el monte de pitcheo. Un maestro de varios pitcheos a diferentes velocidades, con un pitcheo poco comun, Marichal engendró en batallas fuertes con Sandy Koufax de los Dodgers a traves de los 60's para el títlulo del mejor lanzador en béisbol.
Primero la pierna…el guante…la mano…el lanzamiento. Cual cobra hipnotizando un mongoose, Juan Marichal hipnotizó a bateadores con una entrega de striptease que le dificultaba a sus lanzadores seguir, mucho menos el batear.
Trabajando desde una entrega no-windup, Marichal lanzó una bola rápida, un late-breaking slider que parecía una bola rápida, y un screwball que definitivamente limitaba a bateadores izquierdos. Sobre todo, los bateaba overhand, de lado y al estilo sub-marino, dándoles a los bateadores mucho que pensar. El jardinero de Pittsburg, Roberto Clemente dijo, “No importa lo que el lanza, cuando lo tiene te derrota”.
En 1962 Marichal fue llamado a lanzar durante el juego decisivo en la serie de playoff de jugada triple con los Dodgers en contra de los Yankees. Lanzó hasta la octava entrada, retirandose con los Gigantes abajo, aunque estos ganaron en el noveno. Iniciándose el juego número 4 de la Serie Mundial, sólo había permitido dos hits en cuatro entradas sin anotación cuando un lanzamiento de Whitney le trituró su dedo cuando intentaba bunt. La herida le obligó a salir del juego, y no pudo volver a lanzar en la Serie.
En junio 15 de 1963 Marichal lanzóel primer no-hitter (según los entendidos fue el mejor juego de su carrera) por parte de un lanzador de los Gigantes ya que Carl Hubbell lo hizo en 1929, a los Colt .45s de Houston en Candlestick Park - lanzando a penas 89 pitcheos. Luego, dos semanas más tarde, Marichal y el moundsman de los Milwaukees Warren Spahn libraron una batalla por 16 entradas (en que permitió solo ocho hits) en uno de los enfrentamientos de lanzamientos de todos los tiempos. Marichal y los Gigantes ganaron, 1-0, con una carrera del jardinero Willie Mays.

