POR DARIO POZO RUZ
Para Ecos del Sur desde España.
Pienso que la mayoría de las veces no pensamos en las consecuencias que el calentamiento global del planeta y el consiguiente cambio climático – que ya sufrimos – como si mirar hacia otro lado o esconder la “cabeza pensante” (como las avestruces) sirviera para despejar peligros existentes, que están ahí, muy cerca de nosotros y en cualquier momento van a necesitar de ayudas que parece no se quieren ahorrar.
La primera consecuencia de ese calentamiento global se cierne en el cambio del patrón del clima que ya estamos sufriendo hace tiempo en República Dominicana y en otros muchos lugares del mundo: inviernos mas fríos, veranos mas calurosos, subidas inexplicables de niveles del agua con las consiguientes discusiones peregrinas de “notables” que como en el caso del Lago Enriquillo, parecen que solo sirven para “calentar sesudas cabezas pensantes de salvapatrias”.
La segunda consecuencia afecta a la salud de la población, que con las altas temperaturas y climas lluviosos hacen proliferar insectos y propagan enfermedades, al mismo tiempo que se agravan los problemas locales de contaminación del aire, animados por los inexistentes controles en la emisión de humos, especialmente en los escapes de carros y patanas.
La tercera consecuencia que influye es el calentamiento del agua marina que facilita la existencia de huracanes mas peligrosos y destructivos. Se derriten glaciares – especialmente en el ártico – lo que puede liberar una gran masa de gas metano que va a incrementar mucho mas el riesgo de supervivencia para nuestra especie. Aumentan los niveles del mar con el consecuente peligro de inundación inevitable (especialmente por nuestra forma de decidir la construcción de viviendas en zonas de riesgo) de las zonas costeras.
Por último “el trastorno de los ecosistemas” y la consecuencia de desaparición de especies que a veces es “ayudada” por el espíritu depredador de algunos imprudentes. Se prevee que para el 2050 si no conseguimos frenar el calentamiento global, desaparecerán mas de un millón de especies...
Los que trabajamos en el mundo de la solidaridad vemos con preocupación la ingente cantidad de gentes que “tropiezan dos veces en la misma piedra”. Que este 2012 que pronto acaba sea el último de una escalada auto-destructora que todos sufrimos.