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domingo, 11 de noviembre de 2012

Final de un sistema

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POR DARIO POZO RUZ
Desde España para Ecos del Sur


Estamos con José Luis Sanpedro cuando nos anuncia el final del sistema capitalista...

Aferrarse  a una vida centrada en "ganar dinero" está en la génesis de muchos problemas que aquejan a nuestra sociedad.

Punto común que une actitudes tan dispares como las del atracador urbano "violento y vulgar", al "ladrón de cuello blanco" o al policía irresponsable de sus armas que asesina a una profesora, o la del que se aventura en el "negocio de la droga" o en la clase política asentada en el decir y no hacer...

Es lamentable la situación que nos comenta uno de los mejores economistas españoles del último siglo: "hay que salir en nuestra evolución, de la etapa del dinero que iniciamos en el siglo XV"

No se pueden solucionar las crisis a costa del "sufrimiento" de los trabajadores, victimas de esa existencia tan trágica que leemos a diario en Ecos del Sur o escuchamos en los noticieros.

Cada vez dudamos mas que sea factible el desarrollo sostenible, observando la realidad y extraordinario empuje de lo "insostenible" de una sociedad que ya no educa a los mas jóvenes en ser mejores personas sino en consumir mas.

¿Quien no ha visto a campesinos haitianos o dominicanos caminando a pie por la loma, pendientes del celular en sus manos? Son los nuevos ídolos de un mundo hueco y fracasado.

Universidades, escuelas y liceos se llenan de palabras como "nuevas tecnologías" "productividad e innovación, competitividad" pero no enseñan a las nuevas generaciones a vivir en paz, en convivencia sana, a no robar, a no matar, aunque pseudo progresen de sus ignorancias con nuevas disposiciones de la técnica, pero arrinconando la sabsabiduría que pudiéramos emplear en salir de una crisis sin depender de " que otros resuelvan".

Los modelos de nuestra sociedad, están degradados en valores ¿nos hemos quedado sin control?

Progresar es conducirnos hacia unos fines u objetivos como si de un viaje se tratara, pero, ¿sabemos hacia donde vamos? Ni lo sabemos, ni queremos saber donde ir, en una degradación sin sentido, como sin sentido es la deforestación de nuestras lomas, para luego lamentarnos cuando llegan las inundaciones y las desgracias personales, como mirando hacia arriba o hacia otro lado porque no queremos admitir nuestra responsabilidad por una acción degradadora en una naturaleza que ya no se regenera