POR MERQUELIN FELIZ, para Ecos del Sur.
No es posible que se siga jugando con el valor de la vida en nuestra sociedad, los ciudadanos y ciudadanas tenemos el derecho a los reclamos y protestas con el objetivo de reivindicar nuestros derechos, eso es algo constitucionalmente establecido al igual que las autoridades policiales están llamadas a mantener el orden y la paz pública.
Es en ese espacio de ambos grupos que debemos proponer el respeto de la vida para no seguir enlutando a las familias dominicanas. Ya que es en ese mismo espacio en donde seguirán cayendo humildes, excelentes, y futuros ciudadanos y profesionales.
Lo acontecido en la Universidad Estatal es lamentable, no debió de ocurrir. Si definimos los mecanismos de protestas, si se consensua la ética de lucha, eso no es difícil, podemos dar el salto, poco a poco y así evitaremos tragedias que eliminan sueños y aspiraciones.
El otro caso acontecido el sector de Villa Estela de esta ciudad de Barahona en donde una maestra de 30 años en servicios no pudo ver su jubilación completa, por no existir un mecanismo definido propia de una sociedad organizada.
De este caso de Villa Estela podemos agregar como Director del Centro Educativo de esta zona donde laboraba dicha maestra que la tragedia pudo haber tocado también a estudiantes , pero gracias al excelente equipo directivo, maestros, personal de apoyo y policía escolar que me acompaña pudimos sacar los niños y niñas a tiempo y brindarle seguridad a los más pequeños, hasta entregárselo a sus propios padres; ya que fue un evento que surgió de manera repentina.
¡Gobierno Dominicano y Sociedad Civil Organizada! Hoy podemos parar el dolor y la sangre y empezar una nueva sociedad que reclama sus derechos en Orden y una Policía que protege a quienes lo hacen.