POR TOMAS AQUINO MENDEZ.
Adoro la Navidad. Me alegra la llegada de esta época. Los recuerdos de infancia en mi pueblo, con los aguinaldos, las visitas de grupos culturales y religiosos con sus cánticos y las decoraciones en las casas, humildes pero coloridas, me agradaban.
Ya de adolescente, con mi integración en los clubes culturales me hice partícipe de esos actos. De adulto he seguido disfrutando la temporada en la que recordamos el nacimiento del niño Jesús y la satisfacción es aún mayor porque se aprovecha la época para reiterar los compromisos de ayudar a los demás y de abrir nuestros corazones a la bondad y el amor.
Pero este año, aunque estoy alegre por la Navidad, me siento triste por mi región. Es que ya se anunció la elaboración del presupuesto para el próximo año y se espera que esta semana llegue al Congreso.
El gobierno de Danilo Medina, nativo de San Juan, y que prometió concluir la presa de Monte Grande, no incluyó recursos para este importante proyecto.
No lo puedo creer. Me sorprendí cuando los senadores de la región, Dionis Sánchez, Domingo Paula y Adriano Sánchez Roa levantaron sus voces y hasta anunciaron su disposición de no levantar sus manos para aprobar el presupuesto del 2013 sino se revisa ese “olvido”.
¿Que habrá pasado? Entiendo que el Presidente tiene muchos compromisos, muchos números en la cabeza, muchos nombres de pueblos y proyectos, pero no acepto este olvido. Si esto no se corrige, se estaría haciendo lo que siempre se ha hecho en contra de los hombres y mujeres de la región suroeste. Contrario a eso creemos que sí se hará lo que nunca se ha hecho.
Monte Grande será una realidad.
Los fondos que no están serán colocados como regalo de Navidad. ¿Verdad que si, señor Presidente?
Adoro la Navidad. Me alegra la llegada de esta época. Los recuerdos de infancia en mi pueblo, con los aguinaldos, las visitas de grupos culturales y religiosos con sus cánticos y las decoraciones en las casas, humildes pero coloridas, me agradaban.
Ya de adolescente, con mi integración en los clubes culturales me hice partícipe de esos actos. De adulto he seguido disfrutando la temporada en la que recordamos el nacimiento del niño Jesús y la satisfacción es aún mayor porque se aprovecha la época para reiterar los compromisos de ayudar a los demás y de abrir nuestros corazones a la bondad y el amor.
Pero este año, aunque estoy alegre por la Navidad, me siento triste por mi región. Es que ya se anunció la elaboración del presupuesto para el próximo año y se espera que esta semana llegue al Congreso.
El gobierno de Danilo Medina, nativo de San Juan, y que prometió concluir la presa de Monte Grande, no incluyó recursos para este importante proyecto.
No lo puedo creer. Me sorprendí cuando los senadores de la región, Dionis Sánchez, Domingo Paula y Adriano Sánchez Roa levantaron sus voces y hasta anunciaron su disposición de no levantar sus manos para aprobar el presupuesto del 2013 sino se revisa ese “olvido”.
¿Que habrá pasado? Entiendo que el Presidente tiene muchos compromisos, muchos números en la cabeza, muchos nombres de pueblos y proyectos, pero no acepto este olvido. Si esto no se corrige, se estaría haciendo lo que siempre se ha hecho en contra de los hombres y mujeres de la región suroeste. Contrario a eso creemos que sí se hará lo que nunca se ha hecho.
Monte Grande será una realidad.
Los fondos que no están serán colocados como regalo de Navidad. ¿Verdad que si, señor Presidente?
