POR JOSE ANTONIO MATOS
Especial para Ecos del Sur
A la vista del país, el lago Enriquillo crece, crece suestecito, cual cáncer silencioso que mina la vida de un ser humano, tomándole y anquilosándole hasta destruir totalmente la función de sus órganos.
La situación se su crecida, nos es complicada, más intereses extraños, al entender de muchos ciudadanos, entre los que nos vemos precisados a inscribirnos, la han distraído y por tanto, su detención y subsiguiente compensación no se ve venir, llegando ya a extremos que son varias las poblaciones de la zona, que sufren latentemente la incomunicación.
El efecto ponchera con que hemos nombrado el recorrido que experimentan las aguas de crecimiento del lago Enriquillo, tomando un rumbo horizontal más que vertical, es visible hoy día y tramos carreteros no son exentos a su engullimiento, primero el tramo de la carretera Boca de Cachón-Jimaní luego, el propio desvío en forma de By Pass que se le realizó ya está ocupado, por su parte sur, obligando a los que transitamos hacia esa zona, a subir por desvíos intransitables en los que se realiza al parecer una nueva vía.
La carretera La Baitoa-El Limón, a la altura del cantón ya fue ocupada por las aguas que le entraron al lago Enriquillo al paso de la tormenta Sandy, el cual no ha sido suspendido por el ágil y permanente trabajo desde el paso de la tormenta que ha realizado en gobierno, teniendo que rellenar paso a paso del crecimiento del lago, el cual, desde ese momento a la fecha ha crecido verticalmente 85 centímetros.
En la carretera La Descubierta-Boca de Cachón, a la altura de las llamadas tierras amarillas, prometidas por la pasada administración gubernamental para reubicar a los productores de Boca de Cachón, que fueron desmontadas y abandonadas desde hacen 15 meses, el lago Enriquillo ya paso la vía de comunicación, con señale evidentes de que próximamente habrá que empezar a replicar lo que se está haciendo en el Cantón.
Como podemos apreciar, el crecimiento del lago Enriquillo toma directa e indirectamente el movimiento de casi todas las poblaciones que circundan el lago referido, no es una calamidad privativa de dos o tres poblaciones, no, es de toda la zona y del país, porque, además de truncar una vía comercial con otro país, detengámonos a pensar, ¿Dónde se ubicarían todas esas poblaciones? Hablamos de Duvergé, Vengan a Ver, La Baitoa, El Limón, Jimaní, Boca de Cachón, Bartolomé, La Descubierta, Ángel Féliz, Los Pinos, Cacique, Guayabal, Postrer Ríos, Los Ríos y demás poblaciones que llegando hasta Neiba, correrían esta misma suerte, unos primeros y otros luego, de ser como postula el calificado ingeniero Osiris de León y otros muy pocos más.
Pero afortunadamente no es así, fuera de la eventualidad natural, que puede cambiar la suerte y destino de un momento a otro, de cualquier parte del globo terráqueo, el Lago Enriquillo, que no ha sido históricamente alimentado por el río Yaque del sur, el cual hacia su vertido por la costa de Azua, que luego pasó a hacerlo por Puerto Alejandro, en la Bahía de Neiba, ahora, en su mayoría está llegando al Enriquillo, legándonos ese crecimiento, que llega a mas de 20 metros verticales después de ese fenómenos.
Ese río, el Yaque del Sur, junto a estar fluyendo mayoritariamente hacia el Lago Enriquillo y la laguna Rincón, que finalmente las trasiega al mismo, es potenciado en su caudal e ímpetu hacia la parte baja de la isla, la hoya del lago Enriquillo, cuando salen los vertidos las presas de Sabaneta y Sabana Yegua, con resultados volumétricos tan importantes, como 10,300 metros cúbicos por segundo, esto fue en el Huracán George, lo logra por falta de una derivación efectiva de las aguas en MENA, con 15 metros en ese punto por encima del Mar y el desuso del aliviadero de Canoa, con 14 metros en ese punto por encima del Mar.
Si no existieran estas alternativas para detener la crecida mortal del Enriquillo, fuéramos de los primeros en recoger el bulto y salir del área, pero conocemos esta realidad, y conocemos también de los niveles de evaporación de las aguas del lago, el cual, en sus momentos de menores niveles de alimentación, evaporaba 9 metros cúbicos y recibía 8 de sus entornos, que eran 73.
A habilitar el aliviadero de Canoa ahora, debe ser la consigna, mañana puede ser muy tarde.
.jpg)