CARACAS, Venezuela. AP. La Asamblea Nacional ratificó hoy al diputado oficialista Diosdado Cabello como presidente del cuerpo legislativo para este año, lo que despejó las dudas sobre posibles cambios políticos en medio de la crisis que enfrenta el país por las complicaciones de salud que padece el mandatario Hugo Chávez por la reaparición del cáncer.
"Jamás traicionaremos la voluntad del pueblo de Venezuela. Jamás traicionaremos las órdenes e instrucciones del comandante Chávez", dijo Cabello al descartar la posibilidad de diálogo con los opositores, a quienes calificó de "hipócritas" y "fariseos". "No hay conciliación posible con esa derecha perversa", agregó el dirigente durante un acto a las afueras del Congreso.
A diferencia de otros años, la elección de la directiva del Congreso generó gran expectativa debido a que si la situación de salud de Chávez, quien permanece convaleciente en La Habana, le impide el 10 de enero tomar posesión para un cuarto período, la Constitución prevé que las funciones del gobernante deben ser asumidas por el presidente de la Asamblea Nacional, quien debería llamar a elecciones en 30 días.
El oficialismo, que controla la mayoría del Congreso, ratificó en la presidencia a Cabello, de 49 años.
Para la primera vicepresidencia fue elegido Darío Vivas y para la segunda vicepresidencia se designó a Blanca Eekhout, quien repite en el cargo. Ningún diputado de la oposición apoyó la designación de los directivos oficialistas.
El diputado opositor Ismael García rechazó la designación de la nueva directiva, considerándola como una expresión de "sectarismo", "intolerancia" y "visión hegemónica" del oficialismo.
"Necesitamos de unidad", dijo García en su discurso, al llamar al oficialismo a un diálogo para enfrentar la difícil situación que enfrenta el país por las complicaciones de salud de Chávez.
Asimismo, el congresista opositor Julio Borges puso en duda la elección de los directivos del Congreso, al señalar que este sábado se dio "un acomodo de repartos por la ruptura que está viviendo el oficialismo".
Borges dijo a la prensa que entre los oficialistas hay una "pelea" para que Cabello no asuma el 10 de enero como presidente encargado, ante la posibilidad de que Chávez no pueda juramentarse en esa fecha.
"Debajo de esa pelea, que es grave, lo que está subyacente es el problema fundamental de lo que significa un modelo que está secuestrado desde La Habana y otros que están aquí en Venezuela que responden más bien a una cúpula, (que) quizás ni representa las fuerzas armadas pero que tiene que ver con el ala militar y que están en pugna", agregó.
La nueva directiva de la Asamblea Nacional, que inició sesiones este sábado, fue elegida por la mayoría simple del Parlamento que controla el oficialismo, con 99 los 165 diputados. Aunque la oposición cuenta con 66 congresistas, nunca es tomada en cuenta por el oficialista Partido Socialista Unido de Venezuela para integrar la directiva.
"Ven acá, Nicolás, que usted es mi hermano, `compae’ (compadre). Ellos no entienden de eso, compañero. Ellos entienden de odios y de intereses.
Este compañero es mi hermano, es mi camarada y somos hijos de Chávez... A eso sí le tienen terror ellos a la unidad, a la unidad severa", dijo Cabello al abrazarse en público con el vicepresidente Nicolás Maduro ante una concentración de centenares de simpatizantes oficialistas.
Maduro, el gabinete ministerial y los nuevos gobernadores oficialistas acudieron a la Asamblea Nacional para presenciar el acto de elección de la directiva.
El vicepresidente y canciller ratificó el sábado que Chávez, quien permanece convaleciente en La Habana tras una operación compleja a la que fue sometido el mes pasado, puede permanecer en su cargo después del 10 de enero y que podría juramentar en su caso ante el Tribunal Supremo, en una fecha aún por determinar.
"El presidente reelecto está en posesión del cargo... tiene un permiso de la Asamblea expreso para atender su salud y cuando pueda se juramentará ya como presidente en funciones", agregó.
El vicepresidente aprovechó el acto para atacar a algunos empresarios a quienes acusó de almacenar de manera irregular alimentos para generar escasez. .
"Jamás traicionaremos la voluntad del pueblo de Venezuela. Jamás traicionaremos las órdenes e instrucciones del comandante Chávez", dijo Cabello al descartar la posibilidad de diálogo con los opositores, a quienes calificó de "hipócritas" y "fariseos". "No hay conciliación posible con esa derecha perversa", agregó el dirigente durante un acto a las afueras del Congreso.
A diferencia de otros años, la elección de la directiva del Congreso generó gran expectativa debido a que si la situación de salud de Chávez, quien permanece convaleciente en La Habana, le impide el 10 de enero tomar posesión para un cuarto período, la Constitución prevé que las funciones del gobernante deben ser asumidas por el presidente de la Asamblea Nacional, quien debería llamar a elecciones en 30 días.
El oficialismo, que controla la mayoría del Congreso, ratificó en la presidencia a Cabello, de 49 años.
Para la primera vicepresidencia fue elegido Darío Vivas y para la segunda vicepresidencia se designó a Blanca Eekhout, quien repite en el cargo. Ningún diputado de la oposición apoyó la designación de los directivos oficialistas.
El diputado opositor Ismael García rechazó la designación de la nueva directiva, considerándola como una expresión de "sectarismo", "intolerancia" y "visión hegemónica" del oficialismo.
"Necesitamos de unidad", dijo García en su discurso, al llamar al oficialismo a un diálogo para enfrentar la difícil situación que enfrenta el país por las complicaciones de salud de Chávez.
Asimismo, el congresista opositor Julio Borges puso en duda la elección de los directivos del Congreso, al señalar que este sábado se dio "un acomodo de repartos por la ruptura que está viviendo el oficialismo".
Borges dijo a la prensa que entre los oficialistas hay una "pelea" para que Cabello no asuma el 10 de enero como presidente encargado, ante la posibilidad de que Chávez no pueda juramentarse en esa fecha.
"Debajo de esa pelea, que es grave, lo que está subyacente es el problema fundamental de lo que significa un modelo que está secuestrado desde La Habana y otros que están aquí en Venezuela que responden más bien a una cúpula, (que) quizás ni representa las fuerzas armadas pero que tiene que ver con el ala militar y que están en pugna", agregó.
La nueva directiva de la Asamblea Nacional, que inició sesiones este sábado, fue elegida por la mayoría simple del Parlamento que controla el oficialismo, con 99 los 165 diputados. Aunque la oposición cuenta con 66 congresistas, nunca es tomada en cuenta por el oficialista Partido Socialista Unido de Venezuela para integrar la directiva.
"Ven acá, Nicolás, que usted es mi hermano, `compae’ (compadre). Ellos no entienden de eso, compañero. Ellos entienden de odios y de intereses.
Este compañero es mi hermano, es mi camarada y somos hijos de Chávez... A eso sí le tienen terror ellos a la unidad, a la unidad severa", dijo Cabello al abrazarse en público con el vicepresidente Nicolás Maduro ante una concentración de centenares de simpatizantes oficialistas.
Maduro, el gabinete ministerial y los nuevos gobernadores oficialistas acudieron a la Asamblea Nacional para presenciar el acto de elección de la directiva.
El vicepresidente y canciller ratificó el sábado que Chávez, quien permanece convaleciente en La Habana tras una operación compleja a la que fue sometido el mes pasado, puede permanecer en su cargo después del 10 de enero y que podría juramentar en su caso ante el Tribunal Supremo, en una fecha aún por determinar.
"El presidente reelecto está en posesión del cargo... tiene un permiso de la Asamblea expreso para atender su salud y cuando pueda se juramentará ya como presidente en funciones", agregó.
El vicepresidente aprovechó el acto para atacar a algunos empresarios a quienes acusó de almacenar de manera irregular alimentos para generar escasez. .
