POR ALEJANDRO SANTANA, para Ecos del Sur.
Los premios que realiza cada año la Asociación de Cronistas de Arte, ACROARTE, con el patrocinio de Cervecería Nacional Dominicana y que llevaban el nombre de una barahonera, han sido tema de discusión debido a manejos no claros de los mismos.
Los premios que realiza cada año la Asociación de Cronistas de Arte, ACROARTE, con el patrocinio de Cervecería Nacional Dominicana y que llevaban el nombre de una barahonera, han sido tema de discusión debido a manejos no claros de los mismos.
Esos manejos dieron al traste con que la familia de la Soberana, asqueada pidiera que se retirara el nombre de Casandra a esa premiación
ACROARTE, sin sospesar a que se enfrentaba pues, decidió en un momento de irracionalidad retirar el nombre marca a estos, desconociendo en ese momento a que se enfrentaba.
Vinieron las protestas, en tal sentido, surgiendo desde la cuna de la Soberana un grupo de “locos, desconocedores de los aspectos jurídicos” que incoaron un recurso de amparo para que eso no se materializara.
Pese a que se contó con profesionales del derecho que en interpretación de lo que es ese recurso, entendieron que teníamos ciertas razones para revertir esa rabiasca, de la familia que en un momento por sentirse asqueada, lo solicito y por Acroarte que tan rápido lo decidió, nos embarcamos en esa acción de “locos”.
Digo “locos”, porque esa fue la calificación que se nos dio por tan noble empresa que solo buscaba que el nombre se mantuviera por el bien de Barahona, porque cada vez que estos se suben a escena, nuestra ciudad se dimensiona a nivel Internacional.
De repente fuimos los quijotes, que llevábamos a cavo una empresa “quijotesca”, torpedeados por profesionales del derecho que entendieron en su momento que los abogados que seleccionamos, carecían de los conocimientos y que el juez que había aceptado la acción incoada, aparte de locos, también eran desconocedores.
Llegamos a escuchar en la sala de audiencias a un novel abogado decir que había ido a presenciar ese show, como si luchar por el bien de un pueblo había sido algún día un show, o espectáculo de circo.
Pero no solo eso tuvimos que soportar que hasta en escenarios Internacionales, representantes de intereses que no estaban claros y que desconocíamos; exponer en conferencia ,que estábamos perdidos, que estábamos locos, que éramos desconocedores de todos los preceptos jurídicos en torno a un recurso de amparo.
Fue cuando abrimos la caja de Pandora, que ahora Ramón López Ynoa, recién pone de moda; también nosotros abrimos la caja de doña Pandora.
¡Cuánta suciedad encontramos al abrirla! , cuantas cosas llegamos a saber, como nos enteramos de maniobras sucias, de intereses podridos, del descontento de la familia de la Soberana por el mal uso que estaban dando a un poder que ellos sanamente habían dado a un grupo de rufianes, agrupados en una institución.
Institución con la que los gremios periodísticos locales compartimos membresía nacional y de donde nos halaron los cabellos para que no pisáramos la manguera a bomberos colegas.(que nos retiráramos de esa acción).
Gracias que al explicar a las direcciones de nuestros gremios entendieron que nuestra participación en el recurso de amparo se compadecía con nuestra condición de barahoneros y que actuábamos sanamente por un sentimiento de solidaridad para con una causa noble.
Reitero que sin proponérnoslo habíamos destapado la caja de Pandora, mantuvimos un juicio donde se celebraron varias audiencias y aunque nos tildaron de locos y desconocedores, logramos traer a este Distrito Judicial a abogados de la familia y de nuestros colegas, la gente de Acroarte.
Surgió lo que acontece siempre en esos casos, el juez titular, se ausento y asumió una juez interina, que dictamino que no procedía y nos enviaba a otra jurisdicción.
No fue una derrota como entendieron los que nos juzgaron de locos y desconocedores, seguimos aunque en silencio incoando nuestra acción y torpedeando desde aquí.
De repente, somos desde aquí pieza clave para seguir defendiendo que se mantenga el nombre de Casandra a esos premios de proyección Internacional y hoy descubrimos que nuestro esfuerzo no ha sido en vano.
Como lo habíamos hablado entre nosotros, se ha planteado que estos premios cesen en esta entrega hasta que Acroarte, celebre elecciones y surja una directiva que respete el derecho que tiene la familia Casandra de por lo menos supervisar que esos premios no se sigan prostituyendo.
Las aventuras del Quijote, aunque hazañas de loco, se convirtió en una de las obras clásica de nuestra literatura al extremo que ha sido uno de los libros más leído en centros de enseñanza y apetecido por lectores de alto nivel académico.
Del mismo modo entiendo que nuestra hazaña, de “locos” al incoar un recurso de amparo a favor de que no se quite el nombre de nuestra Casandra a esos premios, ha valido la pena y al final nos quedara reflejado en nuestros rostros la satisfacción que como barahoneros hemos contribuido a que sigamos como sonando en escenarios Internacionales, con los premios Casandra, la Soberana.
Lo entendemos así porque al seguir hurgando en el fondo de la caja de Pandora, muy abajo encontramos, una acción esperanzadora; la familia Casandra a dicho a la CND que retiraría una demanda que ha incoado contra ella, si se aplazan los premios este año hasta tanto ACROARTE tenga otra directiva y sentarse en la mesa del dialogo; valió la pena hurgar en las cosas que Pandora tenía en su caja