POR JOSE ANTONIO MATOS
Para Ecos del Sur.
Nuestro país, eminentemente agrícola, desde nuestros ancestros, lo ha sido mayoritariamente, con potencial en sus tierras privilegiadas por Dios, ha punto tal, que de manera silvestre y rudimentaria, produce excelentes tipos de productos, que van, desde pasturas para la crianza de herbívoros hasta la vid, incluyendo de diferentes tamaños, texturas y calidades, que van, desde el famoso plátano cibaeño, hasta el suculento plátano llamado Barahonero (mayor cotizado en el mercado), producimos piña, manzanas, y lo más curioso, tenemos como único lugar de siembra masiva de uvas a la provincia Bahoruco.
Como nación, hemos tenido la mala fortuna de tener pocos gobernantes en 168 años de vida republicana, y la mayoría, con grandes sombras en sus ejecutorias, que van, desde sátrapas, depredadores e intervenciones odiosas, procedentes de diferentes naciones.
Entre los mas recientes y que más están influyendo en el diario vivir del país, podemos citar tres gobernantes los cuales han regido nuestros destinos directamente durante 65 años, del 1930 a los días de hoy, 2013, es decir, 65 años de los últimos 83 años.
En orden descendente, podemos referirnos a Trujillo, con 31 años de férrea dictadura sin nada bueno que exhibir, pero con alguna mentalidad favorables hacia la actividad del campo nuestro, y a pesar de que todo lo hizo con propósitos de propietario, combatió la deuda externa, invirtió en el campo y creó una institución bancaria para esos propósitos, con filosofía adecuada a la que hoy se le da de lado.
El siguiente gobernante el doctor Balaguer, con 22 años de ejercicio directo del poder, con pocas luces, muy pocas, pero gobernó con mentalidad conciente de que, activo fundamental nuestro, es la producción agrícola, y la expresión reiterada suya, que decía “el mejor secretario de agricultura es la lluvia”, es una forma de comprender una mentalidad conveniente, y el Banco Agrícola discurrió de manera aceptable en el quehacer productivo del campo, con sus sombras también.
El tercero de los gobernantes, el doctor Leonel Fernández, con 12 años de ejercicio gubernamental directo, llegó al solio presidencial, con mentalidad totalmente distinta y aleccionadora, que gravita y gravitará negativamente en la nación, le dio las espaldas al campo y desmoronó el aparato productivo nacional, desnaturalizó la filosofía de existencia del llamado Bagrícola, con ejecutorias pésimas, agregándolo pura y simplemente a la regla general de la banca nacional lo cual lo aleja de sus propósitos de origen y de su efectividad.
Como ejemplos de mentalidades inconvenientes, en el ejercicio de gobierno, recordamos la expresión del exsecretario de educación licenciado Melanio Paredes, cuando en el ejercicio de sus funciones dijo: “que la secretaría de educación no tendría en ese año en que invertir el 4% del presupuesto nacional”, los resultados están ahí, dejó el país en los peores numeritos de los indicadores de Latinoamérica.
Finalmente, escuchamos hoy al administrador general del Banco Agrícola decir, que ese banco no tendría que hacer en estos momentos si le asignaran 5 mil millones de pesos adicionales, ¡qué pena! Y… hay que ver solamente los atrasos que se viven en este mal llamado sur largo, donde los agricultores que se han atrasado con sus compromisos bancarios tienen que pagar el novicial, con moras y todo, sin miramientos de que sus penas han sido un flagelo impuesto por la inclemencia del tiempo y de la mala mentalidad gubernamental que sufren.
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