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martes, 29 de enero de 2013

Desde España nos escribe Beny Pichardo

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POR BENY PICHARDO
Desde España para Ecos del Sur.

 
Parecería de poca importancia para algunos sectores de la sociedad dominicana, el hecho de que algunos delincuentes internacionales estarían utilizando la República Dominicana para evadir la justicia de su país natal.

El servicio de inmigración no regulariza los días de estadías al entrar al país, chinos viviendo ilegalmente, y otras nacionalidades, pero quien puede molestarlos.

Inmigración debería saber a qué se dedica, y saber a qué vienen al país cada visitante.

Muchos salen corriendo de la justicia de su país bajo el argumento de invertir, que luego se convierten en delincuentes internacionales, escondido por todo el territorio nacional, lugar que para ellos es un paraíso, donde con soborno se empoderan, y logran actuar y pasearse por tierras dominicanas libremente.

Delincuentes de todas las razas, pero leyes no faltan, lo que haría falta es aplicarla.

Recordemos que todos los servicios de inmigración extranjeros, obligan a sus turísticas o visitantes a salir en el tiempo establecido de estancia en tal país, de lo contrario pudieran ser deportados a su nación  de origen, pero en República Dominicana solo para los haitianos existen estas leyes.

Entonces por qué el estado dominicano, no se preocupa en saber quien entra al país, por qué entra al país, y que planea hacer en el país.

Sobrarían tantos acuerdos con países en materia de inmigración, y cancilleria. Acuerdos tan solo en papeles con otros países, pero ninguno en realidad procuran establecer una política de sostener una diáfana lista de quienes entran, y salen de la República Dominicana.

Dando lugar a que delincuentes internacionales encuentren en la República Dominicana un estado muy débil en inmigración para la ejecución de sus planes, alegando que sus visitas al país serian para fomentar la inversión, o crear alguna fuente de empleo al pueblo dominicano. Que en algunos casos si funciona, pero otros tantos no.

Varios son los casos comprobados de muchos gansters extranjeros de cuellos blanco que viviendo ilegalmente en la República Dominicana, han sido sorprendido en la realización de negocios de drogas, sobornos, y violencia en contra de la sociedad dominicana, y al final dichos sujetos han sido o son delincuentes que han salido de su país de origen por hechos similares.

Burlando las leyes de inmigración dominicana. A diferencia de otros países del mundo, donde al extranjero le asignan las condiciones para poder vivir o permanecer como visitante.

Tal vez una policía de inmigración especializada ayudaría a resolver este gran problema que cada dia crece más en la sociedad dominicana.