POR VINICIO LOPEZ
Para Ecos del Sur
Aunque conozco muy bien su apellido y su nombre completo hoy solo quiero rendir homenaje a Fior, una excepcional enfermera que por alrededor de cuarenta años se mantuvo activa brindando sus servicios a los más necesitados en el Hospital Regional Jaime Mota.
Y es que Fior no necesita de mayores detalles porque simplemente es una marca en la ética de enfermería, una digna representante de una generación de enfermeras que por vocación tomaron ese oficio a muy temprana edad.
Una y otra vez, repetida tantas veces, le preguntaba el por qué no había optado por su jubilación y su respuesta era siempre la misma enfatizando su vocación de servicio. Me sorprende su muerte porque siempre la vimos muy entusiasta en el desempeño de sus labores en el área de consulta del hospital al que dedicó una muy importante parte de su vida.
La recuerdo entre tantas buenas enfermeras que me ayudaron a fortalecer la práctica de la medicina cuando llegamos como médico pasante al Hospital Jaime Mota en 1979 con muy poca experiencia.
Una y otra vez, repetida tantas veces, le preguntaba el por qué no había optado por su jubilación y su respuesta era siempre la misma enfatizando su vocación de servicio. Me sorprende su muerte porque siempre la vimos muy entusiasta en el desempeño de sus labores en el área de consulta del hospital al que dedicó una muy importante parte de su vida.
La recuerdo entre tantas buenas enfermeras que me ayudaron a fortalecer la práctica de la medicina cuando llegamos como médico pasante al Hospital Jaime Mota en 1979 con muy poca experiencia.
Los médicos más humildes nos dejábamos guiar siempre de estas experimentadas enfermeras para no cometer errores en la práctica médica, siempre tenían algún detalle que enseñarnos para evitarnos prácticas que pudieran ser fatales en el manejo de nuestros pacientes.
Fior descansa en paz, mis sentimientos son casi los mismos de todos los médicos, enfermeras, bioanalistas, odontólogos y personal de apoyo que te conocimos por generaciones. Tus pacientes siempre recordarán tu trato amable, tu sonrisa, tu vocación por ayudarles; y sobre todo la satisfacción que todo esto te produjo siempre.
Dios Todopoderoso seguro te ha recompensado y ya te tiene en su Santo Seno. Descansa en paz compañera de siempre, descansa en paz Fior, simplemente Fior.
Fior descansa en paz, mis sentimientos son casi los mismos de todos los médicos, enfermeras, bioanalistas, odontólogos y personal de apoyo que te conocimos por generaciones. Tus pacientes siempre recordarán tu trato amable, tu sonrisa, tu vocación por ayudarles; y sobre todo la satisfacción que todo esto te produjo siempre.
Dios Todopoderoso seguro te ha recompensado y ya te tiene en su Santo Seno. Descansa en paz compañera de siempre, descansa en paz Fior, simplemente Fior.
