POR JOSE ANTONIO MATOS.
Para Ecos del Sur.
Hemos observado al ingeniero David Vólquez Román, insistir en la consecución e instalación de la escuela de Medicina en la ciudad de Barahona, lo hemos escuchado paciente e impacientemente en ocasiones, reclamar el aprovechamiento de recursos ofrecidos por un prestigioso instituto de altos estudios de los Estados Unidos de Norte América.
Lo hemos visto y oído, incluso, en charlas realizadas en diferentes comunidades de la región, llevadas a intención de conocer la problemática de las causas y efectos de la crecida del lago Enriquillo, las cuales brindaron gran aporte al entendimiento que tiene la población sobre el referido lago, y ahí también, sembraba David, la chispa de la medicina.
De manera concomitante o no, unos primeros y otros sumados nuevos, no lo sabemos, hemos visto acompañarle en la brillante cruzada, a figuras como las de Berto Barleta, el doctor Ismael Batista, el arquitecto Osias, Radhames Vásquez, a los proyectistas Ramón López y Rafi Segura Campi, figura además el doctor Miguel Vásquez, representante nuestro en Venezuela, don Teseo Ramírez, presidente del patronato pro-Universidad de Barahona, el eminente José Bello, primer vie-presidente del patronato universitario y actual miembro del consejo directivo de la CDEEE, doctor Emilio reyes Nova, segundo vie-presidente, el tercer vice-presidente, licenciado Orfelino López Féliz, Cristóbal Bolívar Soto, cuarto vicepresidente y la licenciada Petronila Corletto, entre otras figuras más.
El esfuerzo puesto por estas distinguidas figuras de la región, son plausibles y lo pertinente del proyecto es perfecto, entre esos esfuerzos, tenemos conocimiento de que a raíz de la visita del Embajador ante nuestro país por la república de Cuba, a la ciudad de Barahona, recientemente, se logró gran aporte y colaboración futura y nosotros desde aquí, lo respaldamos, conocedores de que somos parte de una región, la Enriquillo, compuesta por las provincias Barahona, Bahoruco, Independencia y Pedernales, en la que la posición geográfica del municipio Santa Cruz de Barahona, nos obliga a verla como la capital regional y esa escuela, ampliaría su cobertura , beneficiando a todas las demás poblaciones, ya que la búsqueda necesaria de sabiduría y desarrollo personal, atraería ciudadanos desde Baní hasta Elías Piña y desde San Juan hasta Pedernales, colaborando con la dilución del la gran explosión demográfica que sufre nuestra capital, la de Santo Domingo.
De manera concomitante o no, unos primeros y otros sumados nuevos, no lo sabemos, hemos visto acompañarle en la brillante cruzada, a figuras como las de Berto Barleta, el doctor Ismael Batista, el arquitecto Osias, Radhames Vásquez, a los proyectistas Ramón López y Rafi Segura Campi, figura además el doctor Miguel Vásquez, representante nuestro en Venezuela, don Teseo Ramírez, presidente del patronato pro-Universidad de Barahona, el eminente José Bello, primer vie-presidente del patronato universitario y actual miembro del consejo directivo de la CDEEE, doctor Emilio reyes Nova, segundo vie-presidente, el tercer vice-presidente, licenciado Orfelino López Féliz, Cristóbal Bolívar Soto, cuarto vicepresidente y la licenciada Petronila Corletto, entre otras figuras más.
El esfuerzo puesto por estas distinguidas figuras de la región, son plausibles y lo pertinente del proyecto es perfecto, entre esos esfuerzos, tenemos conocimiento de que a raíz de la visita del Embajador ante nuestro país por la república de Cuba, a la ciudad de Barahona, recientemente, se logró gran aporte y colaboración futura y nosotros desde aquí, lo respaldamos, conocedores de que somos parte de una región, la Enriquillo, compuesta por las provincias Barahona, Bahoruco, Independencia y Pedernales, en la que la posición geográfica del municipio Santa Cruz de Barahona, nos obliga a verla como la capital regional y esa escuela, ampliaría su cobertura , beneficiando a todas las demás poblaciones, ya que la búsqueda necesaria de sabiduría y desarrollo personal, atraería ciudadanos desde Baní hasta Elías Piña y desde San Juan hasta Pedernales, colaborando con la dilución del la gran explosión demográfica que sufre nuestra capital, la de Santo Domingo.
