El Consorcio Azucarero Central (CAC), una empresa establecida en Barahona que genera más de tres mil empleos directos, ha sido víctima del vandalismo de una o varias bandas armadas.
El viernes, cuatro hombres con escopetas y pistolas interceptaron una locomotora, desmontaron y amenazaron de muerte al personal que la conducía y provocaron destrozos de consideración en el aparato. Ya antes, la misma empresa había denunciado quemas de caña y otros desmanes.
Las autoridades judiciales de Barahona, que están apoderadas de una querella por ese caso, deben procurar la captura pronta de estos grupos dedicados a atentar contra una inversión productiva que genera el sustento de cientos de familias.
Las autoridades judiciales de Barahona, que están apoderadas de una querella por ese caso, deben procurar la captura pronta de estos grupos dedicados a atentar contra una inversión productiva que genera el sustento de cientos de familias.
No se puede permitir que la delincuencia ponga en riesgo la inversión establecida ni que actúe como fantasma que espanta a los inversionistas potenciales.
