BANI.- Con la excepción de un polideportivo y un pabellón de halterofilia, ambos relativamente de recién construcción, Baní, municipio cabecera de la provincia Peravia, adeloce de instalaciones deportivas adecuadas para la práctica deportiva.
Las disciplinas más afectadas por esta carencia son las de combate, en su gran mayoría sin espacios propios donde desarrollar sus actividades.
La situación, sin embargo, no es exclusiva de los deportes de combate, sino que abarca algunos de conjunto, incluido el llamado deporte rey de la República Dominicana y el de más tradición en este municipio, como es el béisbol, cuyo estadio municipal acusa un avanzado estado de deterioro.
El play de softbol municipal luce en excelentes condiciones, lo que se atribuye a una eficiente administración por parte de la Liga Cucurucho, que preside el empresario César Villalona y la cual funciona como un patronato.
La practica del boxeo, disciplina que durante mucho tiempo ha estado a la vanguardia del deporte nacional en término de aportes de medallas al país, ha paralizado sus actividades debido a la falta de espacios.
La situación es más tétrica en la zona rural, con ligeras excepciones, como es el Distrito Municipal de Sabana Buey, que cuenta con un mini complejo deportivo, cuyas instalaciones fueron rescatadas recientemente por el ayuntamiento local y el Ministerio de Deportes y Recreación.
El movimiento deportivo se siente desamparado por sus autoridades provinciales, encabezada por el senador Wilton Guerrero y su esposa la gobernadora Nelly Melo de Guerrero, quienes, según expone, no muestran preocupación por contribuir a cambiar el rumbo de la provincia, pese a su gran tradición deportiva.
“Aquí hay zonas, como es el caso de la Norte, donde no se encuentra ni una sola instalación deportiva, que no sean las canchas de las escuelas”, expone la inmortal del deporte Altagracia Zapata.
Las disciplinas más afectadas por esta carencia son las de combate, en su gran mayoría sin espacios propios donde desarrollar sus actividades.
La situación, sin embargo, no es exclusiva de los deportes de combate, sino que abarca algunos de conjunto, incluido el llamado deporte rey de la República Dominicana y el de más tradición en este municipio, como es el béisbol, cuyo estadio municipal acusa un avanzado estado de deterioro.
El play de softbol municipal luce en excelentes condiciones, lo que se atribuye a una eficiente administración por parte de la Liga Cucurucho, que preside el empresario César Villalona y la cual funciona como un patronato.
La practica del boxeo, disciplina que durante mucho tiempo ha estado a la vanguardia del deporte nacional en término de aportes de medallas al país, ha paralizado sus actividades debido a la falta de espacios.
La situación es más tétrica en la zona rural, con ligeras excepciones, como es el Distrito Municipal de Sabana Buey, que cuenta con un mini complejo deportivo, cuyas instalaciones fueron rescatadas recientemente por el ayuntamiento local y el Ministerio de Deportes y Recreación.
El movimiento deportivo se siente desamparado por sus autoridades provinciales, encabezada por el senador Wilton Guerrero y su esposa la gobernadora Nelly Melo de Guerrero, quienes, según expone, no muestran preocupación por contribuir a cambiar el rumbo de la provincia, pese a su gran tradición deportiva.
“Aquí hay zonas, como es el caso de la Norte, donde no se encuentra ni una sola instalación deportiva, que no sean las canchas de las escuelas”, expone la inmortal del deporte Altagracia Zapata.
