SANTO DOMINGO.- El presidente de la Suprema Corte, Mariano Germán, declaró nula la demanda por difamación e injuria presentada por expresidente Hipólito Mejía contra el director del periódico El Caribe, Osvaldo Santana, y el senador de la provincia Peravia, Wilton Guerrero.
El tribunal tomó la decisión tras declarar inconstitucional el artículo 46 de la Ley de Expresión y Difusión del Pensamiento que establece que el director del medio debe ser procesado como el autor principal de los crímenes y delitos cometidos por la vía de la prensa.
Al declarar inconstitucional el referido artículo, Germán dejó sin efecto la querella contra Santana, porque no fue el autor principal.
De inmediato, Mejía dijo que hablaría a través de sus abogados.
El expresidente acusa al senador Guerrero y al director de El Caribe de difamarlo, porque El Caribe publicó una información ofrecida por el legislador en la cual afirmaba que él (Mejía) viajó a Sinaloa, México, en un avión piloteado por un lugarteniente del capo Joaquín “El Chapo” Guzmán.
Mientras la Suprema Corte conocía el caso, decenas de personas procedentes de Baní a expresaron su respaldo al senador Guerrero y acusaron a Mejía de querer ganar fama con el caso.
El tribunal tomó la decisión tras declarar inconstitucional el artículo 46 de la Ley de Expresión y Difusión del Pensamiento que establece que el director del medio debe ser procesado como el autor principal de los crímenes y delitos cometidos por la vía de la prensa.
Al declarar inconstitucional el referido artículo, Germán dejó sin efecto la querella contra Santana, porque no fue el autor principal.
De inmediato, Mejía dijo que hablaría a través de sus abogados.
El expresidente acusa al senador Guerrero y al director de El Caribe de difamarlo, porque El Caribe publicó una información ofrecida por el legislador en la cual afirmaba que él (Mejía) viajó a Sinaloa, México, en un avión piloteado por un lugarteniente del capo Joaquín “El Chapo” Guzmán.
Mientras la Suprema Corte conocía el caso, decenas de personas procedentes de Baní a expresaron su respaldo al senador Guerrero y acusaron a Mejía de querer ganar fama con el caso.