BUSCAR EN NUESTRA PAGINA

Header Ads

martes, 14 de mayo de 2013

OPINION: Esos son Los efectos no las causas…

0 comments
POR JOSE ANTONIO MATOS
Para Ecos del Sur.
 
Lo  narrado por doña Amparo Chantada en su segunda visita a la hoya del lago Enriquillo, son parte de los efectos de un devastador crecimiento del los lagos Azuei y Enriquillo, la inmovilización aduanal, que no es de los mayores efectos, pero sí muy grave, combatido incesantemente con el rellenado de la carretera de Mal Passe y sobre todo, se empezó a controlar, en el aspecto vial, cuando se ampliaron los puntos de trasiego de aguas sur-norte, del río ó arroyo Blanco ó Soleil, causa éste, el arroyo, de la mayor proporción de crecimiento del lago Azul(Étang Soumatra).

La población dominicana, sobre todo, la de la región Enriquillo, junto al gobierno, han sido bombardeadas por una sarta de teorías banales del crecimiento de los lagos, entre las que se encuentra  la presunción del fenómeno de percolación, tanto con el mar, como entre los lagos, todo lo hemos desmontado y muchos, por su propio peso, la del mar caribe que le avecina, no puede ser, por estar más de 20 metros por debajo del Azuei y en el lago Enriquillo, porque de estar interconectado con el mar, la diferencia de nivel, ahora 23 metros por debajo no se detuviera, como ahora, que en principio de años, hasta llegar la presencia masiva de aguas del valle de San Juan por efecto de las  temporadas de lluvias, ha bajado.

La estrategia mundial de enseñanzas por vía de la mente humana, previo condicionamiento de la misma, ha dado resultados a sus propósitos de confundir, soslayando el instrumento fundamental de aprendizaje que son los ojos, los oídos, el olfato y la piel, no nos ha amedrentado y junto al “comité de defensa del lago Enriquillo”, hemos medrado en su derredor, observando, midiendo, documentando y consultando comportamientos, para convertirnos en testigos de excepción y poder dar como justos, explicación.

El lago Enriquillo, que de acuerdo a los datos más recientes a los que  hemos llegado, ronda los 450 kilómetros de espejo de aguas, alarmante como describiera doña Chantada, ha sido la muerte de humanos, flora y fauna, llevando abundancia de flamencos, entre otras aves, a la laguna de Oviedo, por haber perdido su hábitat en la zona nuestra, así como más de 350 mil tareas de terrenos en uso agropecuario, sumergido bajo las aguas.

Los efectos devastadores del cambio climático son una realidad mundial, pero no únicos ni selectivos como se ha querido pintar, la realidad de la mano del hombre en su evolución es real, pero también en otros cambios, por ejemplo en el Enriquillo, donde la capacidad de acumulación de aguas en las presas, la derivación sin mantenimientos de obras como el dique Trujillo han permitido que el 75% de las aguas que antes iban a la Bahía de Neiba estén aposentadas en las arcas de la hoya del lago Enriquillo, si lo queremos entender, hasta como simple aritmética nos convence, veámoslo con los ojos de la cara.

Hay cambios  que los generan otros cambios y entre ellos, en nuestra región, el régimen de precipitaciones en algunos puntos, se hacen visibles, en el río las Damas y el Soleil, este último por ejemplo, lleva más de 10 meses con importantes escorrentías superficiales, lo que no es normal y digno de preocupación. Este cambio lo genera el aumento del tamaño de esos recursos naturales referidos, similar a cualquier parte del globo terráqueo donde se ha construido una presa, el clima cambia necesariamente en esa zona, y en el caso del Enriquillo, por ejemplo, se ha incrementado en alrededor de 200 kilómetros cuadrados, ¡otro lago!

La inversión en la zona y los humanos es urgente, pero el traslado de poblaciones es innecesario e incosteable para el estado, esa sería una medida capital y el caso no lo amerita, desviemos como lo empiezan a hacer, las aguas del Yaque del sur, hasta los campesinos de la zona lo entienden, cuando nos exclaman, ¡que corten el Yaque!, y al Azuei, que se le construya un muro,  junto a la elevación de nivel y puente de la carretera Mal Passe.