POR ALEJANDRO SANTANA
Artículo enviado a Ecos del Sur.
Debo decir a la joven Yenisbel Cáceres, estudiante universitaria, residente en Neiba que sus abuelos paternos murieron, que prácticamente, esa familia se extinguió.
Su abuela se llamaba Milagros, su abuelo era electricista le llamaban Rey su bisabuela Chela, que realmente donde vivían era después de la bomba de gasolina del barrio El Puente, que el taller de mecánica que ella recuerda de niña, era el del maestro Mixto.
Al que ella identifica con el nombre de Flores, es un amigo que en la actualidad está viviendo en Estados Unidos, que también tenía un taller, detrás de Conani en el barrio Enriquillo que luego se fue a vivir a Neiba, donde también tenía un taller de mecánica
Es posible que aun le sobrevivan cuatro hermanas que son Lucia, Míguela, esas dos viven en Santo Domingo, hay dos que viven en el exterior Yocasta y Veronica.
Hay uno de sus tíos que tiene un hijo con una ingeniero agrónomo, llamada Arelis que trabaja en la oficina de agricultura en esta ciudad, quizás ella tenga algún contacto con algunos de los que aún viven.
Recuerdo todo eso porque mis padres y sus abuelos eran compadres, recuerdo que su abuelo Rey que también arreglaba neveras, que casi todas las tardes se juntaban para jugar domino.
A Mosquito lo recuerdo bien, llego a ser inspector de Foresta y se le atribuyen abusos inclusive contra haitianos, recuerdo cuando murió en un accidente, se dice que fue que lo mataron, en el accidente resulto quemado, son cosas dolorosas, pero fue tu padre.
Si quiere recopilar más detalles, sobre la vida de los que quedan debe comunicarse con la señora Luisa, Féliz Santana, que vive en el barrio Enriquillo y su teléfono es el numero 809-524-4913, con ella algunas informaciones puede conseguir.