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jueves, 23 de mayo de 2013

OPINION: La muerte de Adán Ramírez en Baitoita.

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POR JOSE ALCANTARA
Artículo enviado a Ecos del Sur 

Eran días lluviosos, era  el mes de mayo de 1970, el presidente de la República, Joaquín Balaguer, se había reelecto por primera vez, en lo que el pueblo califico como uno de los mayores fraudes electorales de la época.  Cuatro años antes, las tropas  Norteamérica lo habían dejado en el gobierno Dominicano después de haber realizado unas elecciones con la patria intervenida por la mal llamada Fuerza Interamericana de Paz, integrada entre otros países, por Estados Unidos de Norteamérica, Brasil y Paraguay.
 
En el Partido Reformista, liderado por Balaguer, habían surgido contradicciones importantes que reflejaban las ambiciones de poder de sus principales dirigentes, encabezada esta reclamación por el empresario Francisco Augusto Lora, vicepresidente del primer gobierno de Balaguer y un reaccionario a ultranza. Supuestamente el señor Lora y Joaquín Balaguer habían llegado a un acuerdo para que el vicepresidente fuera el candidato de las elecciones de mayo de 1970,  esto no fue aceptado por el líder reformista y por la cúpula de esa organización   y en cambio llevaron como candidato a la vicepresidencia al también empresario y trujillista Carlos Rafael Goico Morales. Lora fundó el Movimiento de Integración Democrática Antirreleccionista  (MIDA) y anunció su separación del reformismo el día 13 de febrero de 1970.  

En el 1969, a través de su congreso llamado Hilda Gautreaux, el Movimiento Popular Dominicano (MPD), partido Marxista Leninista, había resolutado  como una de sus tesis para llegar al poder, que al gobierno de Balaguer había que propinarle un “golpe de estado revolucionario”.  Para ello buscó aliarse con sectores conservadores y reaccionarios de las Fuerzas Armadas y de la sociedad civil. El MPD le declaro la guerra abierta al gobierno de Balaguer.

 El general Elias Wessin y Wessin  ex jefe del Centro de Enseñanza de las Fuerzas Armadas (CEFA), llego a reunirse con militantes de esa organización de izquierda con el propósito de “tumbar” a Balaguer.  Wessin  se dedicó a la política activa, fundando el Partido Quiqueyano Demócrata (PQD) en el año 1969, después de haber regresado del exilio, donde fue enviado por los Yankis, cosa que el entendió fue una componenda de Balaguer para sacarlo del país,  después de haber participado en contra del pueblo en la revolución abril del año 1965, y el presidente no quería competencia.  Aspiro a la presidencia del país en dos ocasiones (1970 y 1982), también  se postuló a la Vice-presidencia del Acuerdo de Santiago en 1974. Ese acuerdo lo conformaban el PRD, MPD, PQD, MIDA y otras organizaciones más, que trataron de impedir la reelección Reformista.

Esas contradicciones se reflejaban en  Barahona en los niveles medio y alto del Partido Reformista, donde sus cabecillas trataban por todos las formas de demostrarle al líder, cuál  de ellos era el mayor defensor de su política represiva. Así era como Jorge Herrera, Herminda Prats, Américo Melo, Augusto Negro Suero, Adonis Ramírez, el Dr. Colon, Augusto Feliz Matos entre otros  dirigentes, se tiraban los trapitos al sol, como dice el pueblo. Además, los dirigentes barriales, entre los que se encontraban Luis Eduardo Ramírez (ADAN), Yuyo Michel, Delirio Feliz, Metodio Feliz, Felix Feliz, Sigoyen el policía, los hermanos  Padilla, del barrio Villa Estela, entre otros, querían demostrar cuál era el mejor Reformista.

Algunos de estos dirigentes literalmente se estaban matando unos a otros por ocupar posiciones de privilegios dentro de la dirección provincial y municipal del Partido Reformista, contradicción esta que llevo a varios de ellos a pasar al partido conservador PQD del ex general anti constitucionalista Elías Wessin. Esa acción conllevo a que muchos de esos personajes que se marcharon del partido reformista,  fueran amenazados de muerte.

Adán Ramírez,  un joven fornido, reformista fanático, se fue al PQD y luego regreso a su partido original, razón por la cual había logrado adquirir una escopeta y un revolver, según él para defenderse de los comunistas y de algunos de miembros de su ex partido  (PQD), que según sus propias palabras,  no  querían que los dirigentes medio progresaran. Decía que nadie lo iba a sorprender y que era lo suficientemente valiente para “dejarme joder de esos pendejos comunistas y de esos riquitos del partido de Wessin, como Tito Cuello y Adonis Ramírez”.

Adán vivía en el Barrio de Baitoita, cerca de la cabeza del cauce del rio Biran en esta ciudad de Barahona, tenía como oficio carnicero (tablajero) y los Comandos  Revolucionarios Clandestino (CRC)  del MPD, observaban todos sus movimientos en el barrio, sus entradas y salidas, querían obtener las armas que éste tenia. A través de los emepedeistas de ese populoso sector se le monto una vigilancia de día y de noche para ubicar “los hierros” (armas) que tenia, para  confiscárselos, en el argot revolucionario, para desarmarlo en el argot de la policía represiva y asesina de los doce años de los gobiernos de Balaguer. Adán Ramírez se convirtió  un chivato reconocido en todo Barahona, pero no era objetivo de fusilamiento para el partido Marxista Leninista.

Luego de recibir las informaciones pertinentes, la dirección de los
CRC da la orden de buscar las armas donde Adán. Se les comunico a quienes participarían, con la siguiente orden: “busquen esos pertrechos militares para ponerlos al servicio del pueblo trabajador”. Además le recordaron que el objetivo era las armas, “ese infeliz tiene muchos hijos y no queremos dejar a esos muchachos huérfanos”.

Los encomendados se encontraron en el espeso monte que cubría las montañas de la cabeza del rio Biran. En el trayecto hacia la casa de Adán había un silencio espiritual, pero el viento se oía como si fuera un ciclón. Gorras en la cabeza para no ser identificados y pañuelos en el cuello para taparse la cara y no ser reconocidos,  así partieron los jóvenes a cumplir con  su misión.   

Estaba oscuro, para ese tiempo Barahona no estaba muy alumbrado,  pero los  encargados de la vigilancia informaron que  “ya el hombre está ahí”. Entraron en la casa  con sus rostros cubiertos y de inmediato encañonaron a Adán y le dicen: “no te muevas, tranquilo, solo queremos las armas que tú tienes aquí, nos las entrega y nos vamos, somos los CRC”, le comunicaron de manera amable, pero firme los revolucionarios al señor Ramírez.
Este se queda sorprendido, perplejo, de momento nadie habla, uno voz de los revolucionarios y le dice a la esposa del señor: “no se mueva, no le vamos a hacer ningún daño, solo queremos la escopeta y la pistola y nos iremos en paz”.

Todo ocurrió a la velocidad de un rayo, el dirigente reformista  Adán Ramírez, se levanto  de su silla, y agarro por el brazo a uno de los muchachos que lo tenía encañonado, forcejeó con él y trato de desarmarlo, intento darle un golpe, al ver eso, el otro joven le gritó con fuerza que soltara a su compañero y que se rindiera para evitar consecuencias fatales. Adán no hizo caso. Es posible que haya subestimado a las personas que ejecutaban la acción, que haya pensado que no le dispararían delante de su mujer y sus hijos
Sonaron varios dispararos y cayó mortalmente herido el señor Ramírez.  En ese momento, se rompió el silencio, su esposa Dominicana Feliz  y sus hijos Eunice, Yiyo, Memo, Cesar  gritaban a todo pulmón a ver su esposo y padre tirado en el suelo, debatiéndose entre la vida y la muerte, y ellos impotentes sin poder hacer nada. Eran niños y niñas y una mujer indefensa reclamando el por qué le habían disparado a su marido.

En medio de los tiros y los gritos los jóvenes revolucionarios, se marcharon de forma apresurada hacia la rivera del rio Biran  llevándose las armas.  Ningún grupo se hizo responsable por la muerte de ese dirigente reformista. Fue  catalogada de accidente en la evaluación interna  realizada por el MPD.

 Fruto de las contradicciones internas entre los dirigentes reformistas, que literalmente se estaban matando y los problemas con los del Partido Quisqueyano Demócrata (PQD), el abogado Adonis Ramírez, Tito Cuello y otros, fueron acusados de la muerte del señor Adán. Los dirigentes del partido colorao siempre aseguraron que fueron ellos quienes ordenaron su muerte.  Dos trabajadores de Tito Cuello fueron acusados, solo se logro conseguir sus apodos: Alias miler de nacionalidad Haitiana, quien estuvo ocho años preso y alias Pepe del distrito municipal de los Patos, quien después de seis años encarcelado fue descargado. Acusados y condenados por algo que no cometieron. El señor Juancito Ramírez, quien llevaba el caso de la familia desistió del caso después del descargo del alias Pepe. El expediente desapareció de la Corte del distrito judicial de San Cristóbal.  El abogado de la familia Ramírez lo fue el Dr. Domingo Porfirio Roja Nina. El testimonio de Eunice Ramírez que estaba en las piernas de su padre al momento de caer mortalmente herido, fue lo que sirvió para la  acusación. La inocencia de esa niña no pudo reconocer en el momento, quien le había disparado a su padre. Siempre estos dos acusados reclamaron su inocencia, pero más pudo los intereses del PQD y PR que los tribunales del País. Esas contradicciones permanecen hasta hoy fruto de esa muerte

Los jóvenes que participaron en la acción siguieron militando en el MPD durante muchos años más.  De acuerdo a los dirigentes de aquellos tiempos, un hecho tan raro como ese no debió ocurrir jamás y responsabilizaron al propio Adán de su muerte por haberse resistido. Ese fue un lamentable suceso que no estaba en los planes del Movimiento Popular Dominicano.