POR BENNY RODRIGUEZ
Artículo enviado a Ecos del Sur
En mis años de estudiantes de Ciencias de la Comunicación Social, como era llamada la carrera en la UASD, recuerdo los conceptos de mis maestros de periodismo: Luesmil Castor, César Amado Martínez, Juan Tomas Olivero, de historia Dante Ortiz Núñez, el actual senador por la provincia de Barahona Eddy Mateo quienes nos teorizaban sobre el papel de los Mas Media y su uso como instrumento de dominación de la sociedad por la clase dominante.
Vuelvo sobre esos mismos conceptos de los calificados y experimentados profesores de periodismo e historia que tuve el alto honor de tener en la academia estatal, porque estoy releyendo “Cómo nos venden la moto”, de la autoría del lingüista norteamericano Noam Chomsky y del cubano Ignacio Ramonet, en donde se detalla cómo sirven los medios masivos de comunicación a los propósitos de quienes controlan el poder social, económico y político en la sociedad.
En aras de acentuar su control usando como instrumento clave a los MAS MEDIA se inventan cosas, por ejemplo como se establece el libro que sirve de base a esta reflexión, la fabrica de montones de atrocidades, supuestamente cometidas por los alemanes, en los que se incluían a niños belgas con los miembros arrancados, inventado por los británicos con el único fin de dirigir el pensamiento global.
La dominación desde los medios de comunicación, muestra cómo se inventaron cosas para invadir a Kwai. Se mostraron mujeres con sus hijos en brazos huyendo de un supuesto gas letal y aun se buscan las armas químicas que dieron origen a la invasión de Irak, acción belicista dispuesta por el entonces presidente norteamericano Georges W. Bus.
Más reciente vimos como quienes controlan el poder político y financiero en Estados Unidos, que critica esa práctica, pero su doble moral los traiciona, se ordenó intervenir los teléfonos a periodistas de AP, tratando de justificar su ilegal práctica, diciendo que se trataba de un asunto de “seguridad nacional”, en su nombre los amos del mundo han cometido miles de injusticias.
Los amos globales se inventan cómo debe funcionar la democracia en el que la clase especializada se entrena para trabajar al servicio de los propietarios de las sociedades, mientras el resto de la población es privada de toda organización con el único fin de evitar los problemas que estos pudieran causar.
Como se aprecia en los planteamientos del libro “el conjunto de élites coincidían en que había que aplastar el renacimiento democrático de los sesenta y poner en marcha un sistema social en que los recursos se canalizaran hacia las clases acaudaladas y privilegiadas de la sociedad” y surge la pregunta: ¿sucede lo mismo en la actualidad?.
Artículo enviado a Ecos del Sur
En mis años de estudiantes de Ciencias de la Comunicación Social, como era llamada la carrera en la UASD, recuerdo los conceptos de mis maestros de periodismo: Luesmil Castor, César Amado Martínez, Juan Tomas Olivero, de historia Dante Ortiz Núñez, el actual senador por la provincia de Barahona Eddy Mateo quienes nos teorizaban sobre el papel de los Mas Media y su uso como instrumento de dominación de la sociedad por la clase dominante.
Vuelvo sobre esos mismos conceptos de los calificados y experimentados profesores de periodismo e historia que tuve el alto honor de tener en la academia estatal, porque estoy releyendo “Cómo nos venden la moto”, de la autoría del lingüista norteamericano Noam Chomsky y del cubano Ignacio Ramonet, en donde se detalla cómo sirven los medios masivos de comunicación a los propósitos de quienes controlan el poder social, económico y político en la sociedad.
En aras de acentuar su control usando como instrumento clave a los MAS MEDIA se inventan cosas, por ejemplo como se establece el libro que sirve de base a esta reflexión, la fabrica de montones de atrocidades, supuestamente cometidas por los alemanes, en los que se incluían a niños belgas con los miembros arrancados, inventado por los británicos con el único fin de dirigir el pensamiento global.
La dominación desde los medios de comunicación, muestra cómo se inventaron cosas para invadir a Kwai. Se mostraron mujeres con sus hijos en brazos huyendo de un supuesto gas letal y aun se buscan las armas químicas que dieron origen a la invasión de Irak, acción belicista dispuesta por el entonces presidente norteamericano Georges W. Bus.
Más reciente vimos como quienes controlan el poder político y financiero en Estados Unidos, que critica esa práctica, pero su doble moral los traiciona, se ordenó intervenir los teléfonos a periodistas de AP, tratando de justificar su ilegal práctica, diciendo que se trataba de un asunto de “seguridad nacional”, en su nombre los amos del mundo han cometido miles de injusticias.
Los amos globales se inventan cómo debe funcionar la democracia en el que la clase especializada se entrena para trabajar al servicio de los propietarios de las sociedades, mientras el resto de la población es privada de toda organización con el único fin de evitar los problemas que estos pudieran causar.
Como se aprecia en los planteamientos del libro “el conjunto de élites coincidían en que había que aplastar el renacimiento democrático de los sesenta y poner en marcha un sistema social en que los recursos se canalizaran hacia las clases acaudaladas y privilegiadas de la sociedad” y surge la pregunta: ¿sucede lo mismo en la actualidad?.
