POR TOMAS AQUINO MENDEZ.
Ellos no quieren dejar el lugar donde han echado raíces por años. Para ellos es difícil adaptarse en otras tierras, en otras parcelas. Sin embargo, conscientes de que el progreso no se detiene y que ellos también cambiarán de vida, los residentes en Monte Grande no se oponen a su reubicación para dar paso a la presa.
Las tierras en donde hoy residen y cultivan unas 300 familias serán pronto habilitadas para recibir millones de galones de agua que luego servirán para irrigar miles de tareas, saciar la sed de miles de suroestanos y generar decenas de kilos de energía, que ayudarán a enfrentar el gran déficit energético.
Los residentes en Monte Grande están conscientes de la importancia de la presa que se construirá en el lugar que hoy ellos habitan. Quieren la obra y desean que el lugar donde serán reubicados puedan tener las cosas que nunca han tenido. Estas familias nunca han tenido un centro de salud, ni energía eléctrica, ni calles, ni caminos asfaltados ni un centro educativo donde sus habitantes puedan estudiar.
A pesar de sus deseos ellos tienen temor a que la obra no concluya. Han sido muchos los anuncios y varios los censos realizados para saber cuantos son y que poseen. El último se realizó hace seis años. El periodista Beny Rodriguez, corresponsal del Listín en Barahona visitó el poblado de Monte Grande y describe como deprimente las condiciones de los que allí viven.
Ayer, un grupo de senadores realizó una visita al área donde será construida Monte Grande. Esa visita es un buen augurio para el Suroeste. Eso confirma el compromiso de Danilo Medina y del director del INDRHI, Olgo Fernández, con el levantamiento del Metro del Sur.
Además de Monte Grande, la obra obligará también a reubicar a los pobladores de Los Güiros, La Isleta, Hato Nuevo, La Meseta y San Simón. Queremos y necesitamos a Monte Grande. Nos solidarizamos con las inquietudes de quienes hoy residen en las tierras que serán el embalse de ese importante proyecto.
Deseamos que el ¡Manos a la obra! de Danilo Medina sea la consigna de la hora en mi siempre querida región Suroeste y que las familias afectadas reciben el apoyo y la solidaridad esperadas.
