Un gesto que merece elogios ofreciò el presidente Danilo Medina en San Cristóbal el pasado fin de semana ante el reclamo de cluster turístico, que aspiraban a que el Gobierno les arregle infraestructuras, les regale una planta eléctrica y les aporte dinero para capitalizarse.
Como si parafraseara al presidente Kennedy, cuando exhortó a los estadounidenses a preguntarse ¿qué podían hacer ellos por su país? (y no solo lo que el país podía hacer por ellos) el mandatario les recordó a los peticionarios que para recibir también hay que dar.
Que el progreso conlleva costos incluso para sus beneficiarios. El paternalismo falla a veces. Demasiado gente –incluyendo a quienes tiene mucho- suele cabildear generosidades y privilegios más allá de lo razonable.
El Estado debe respaldar actividades productivas sin excederse en propiciar excesivos lucros a minorías y sin desmedro de inversiones para las grandes mayorías.
