POR LEONEL SENA
Desde España para Ecos del Sur
En la situación que está viviendo nuestro país en estos momentos al gobierno haitiano encabezado por el artista Michel Martelly hemos visto como sectores se han posicionados en que se tome la decisión de cerrar la frontera Dominico-Haitiana y yo quisiera preguntarles
¿A caso ellos saben que el monto que le vende república
dominicana a el vecino país en bienes y servicios?
¿A caso no saben ellos que Haití es el segundo socio comercial de nuestro país seguido de estados unidos?
¿A caso no saben ellos que Haití es con el único país que tenemos una balanza comercial en positivo? Donde lo que les vendemos supera los mil millones al año mientras lo que ellos nos venden apenas ronda los 50 millones de dólares según datos de la asociación dominicana de exportadores, ayudando esto a sostener miles de empleos y mucha riqueza para nuestro país; porque no solo huevos y pollo le vendemos, también les vendemos un sin número de productos nacionales.
En definitiva los beneficios que nos da el comercio con el país más pobre del continente son más beneficiosos en cuanto a resultado que cualquier otro país, y esto hay que tomarlo con mucho cuidado.
Las decisiones a la ligera multiplican por mucho el riesgo al fracaso, y nuestro presidente Danilo Medina he visto que ha tomado las cosas como un buen estadista debe tomarlo, con suavena como se dice en buen dominicano y buscando que las relaciones diplomáticas salgan los menos lacerada posible.
Es verdad que históricamente ha visto roces en dos países que aunque comparten una pequeña isla tienen costumbres diferentes y manera diferente de resolver los problemas.
Los que instigan a decisiones drásticas no se han puesto a pensar la desgracia que nos puede caer en cuanto economía romper relaciones comerciales con el único país en el que lo que le vendemos es más que lo que le compramos, si vendemos menos que lo que compramos caeríamos en los famosos déficit comerciales que acarrearían en la disminución del valor de nuestra moneda y todas las consecuencias que esta situación podría traernos.
Actuemos con cautela, son factores de riesgos externos que no tenemos dominios ni dependen de nosotros resolver y a la mala agravaríamos el problema.
Es verdad que los productores y el estado tendrían que buscar más opciones de mercados para poner la producción nacional, no solo los pollos y los huevos; pero eso no se hace y se encuentra de la noche a la mañana, conlleva de tiempo y mucho esfuerzo sobre todo del cuerpo diplomático que nuestro país en la mayoría de los casos se limita a dar servicios consulares y alguno que otro intentar cobrarle a posibles inversionista para ayudarlos a que sus posibles inversiones les sean favorables, aunque admito alguna que otras excepciones.
Estaría bien revisar las decisiones que por lo que se ve tienen un mero interés comercial como lo dijo nuestro presidente y tratar de corregirlas con herramientas diplomáticas que como todos sabemos se manejan con mucha cautela tratando de no herir sensibilidades que puedan traer peores consecuencias.
El autor es mercadologo residente en Barcelona, España
