AZUA.- Las provincias de Azua y Bahoruco, ubicadas en la región suroeste, y Santiago, en el norte, tienen la más alta tasa de adolescentes que ha estado o está embarazada, mientras que el indicador general del país es del 22.1%, según un estudio realizado por el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA).
Azua registra un 37% de las adolescentes en condición de gestación, seguida por Bahoruco con un 35% y Santiago con un 29%, cifras que se atribuyen principalmente a los altos niveles de pobreza y bajos en educación.
Sonia Vásquez, representante de UNFPA en en el país, informó que la República Dominicana se encuentra entre las cinco naciones con más altas tasas de fecundidad en jovencitas menores de edad en Latinoamérica y el Caribe, sólo superadas por Nicaragua, Honduras, Venezuela y Ecuador.
Precisó que el 50% de las adolescentes casadas no usan método de planificación familiar, mientras que el 51% de las mujeres y el 71.8% de los hombres encuestados, que ahora tienen entre 20 y 24 años, tuvieron relaciones sexuales antes de cumplir la mayoría de edad.
Explicó que el costo financiero y social neto a lo largo de la vida de una madre adolescente es de casi 17 mil 500 millones de pesos para el país, mientras que con solo 389 millones de pesos se costearía el Plan Nacional de Prevención del Embarazo en Adolescentes.
“Queremos apuntar a crear esas condiciones para que cada persona, cada joven o adolescente decida sobre su sexualidad, pero lo tenga con información. Que no diga que nadie le habló de educación sexual; eso es lo que no queremos. Que los adolescentes tengan la opción de decidir, sobre una base informada”, refirió.
Dijo que la pasada campaña de Profamilia que provocó el rechazo de la Iglesia Católica, era solo una estrategia para plantear el derecho a la salud sexual y reproductiva.
“Es decir, el derecho a estar debidamente informados para que justamente nuestras adolescentes no estén como están hoy, que no tienen orientación ni educación de ningún tipo”, manifestó.
Vásquez abogó porque se implemente en la currícula escolar la educación sexual como asignatura, ya que esto les ofrecería las herramientas necesarias para estar informados sobre las causas y consecuencias que pueden acarrear las relaciones a temprana edad.
Azua registra un 37% de las adolescentes en condición de gestación, seguida por Bahoruco con un 35% y Santiago con un 29%, cifras que se atribuyen principalmente a los altos niveles de pobreza y bajos en educación.
Sonia Vásquez, representante de UNFPA en en el país, informó que la República Dominicana se encuentra entre las cinco naciones con más altas tasas de fecundidad en jovencitas menores de edad en Latinoamérica y el Caribe, sólo superadas por Nicaragua, Honduras, Venezuela y Ecuador.
Precisó que el 50% de las adolescentes casadas no usan método de planificación familiar, mientras que el 51% de las mujeres y el 71.8% de los hombres encuestados, que ahora tienen entre 20 y 24 años, tuvieron relaciones sexuales antes de cumplir la mayoría de edad.
Explicó que el costo financiero y social neto a lo largo de la vida de una madre adolescente es de casi 17 mil 500 millones de pesos para el país, mientras que con solo 389 millones de pesos se costearía el Plan Nacional de Prevención del Embarazo en Adolescentes.
“Queremos apuntar a crear esas condiciones para que cada persona, cada joven o adolescente decida sobre su sexualidad, pero lo tenga con información. Que no diga que nadie le habló de educación sexual; eso es lo que no queremos. Que los adolescentes tengan la opción de decidir, sobre una base informada”, refirió.
Dijo que la pasada campaña de Profamilia que provocó el rechazo de la Iglesia Católica, era solo una estrategia para plantear el derecho a la salud sexual y reproductiva.
“Es decir, el derecho a estar debidamente informados para que justamente nuestras adolescentes no estén como están hoy, que no tienen orientación ni educación de ningún tipo”, manifestó.
Vásquez abogó porque se implemente en la currícula escolar la educación sexual como asignatura, ya que esto les ofrecería las herramientas necesarias para estar informados sobre las causas y consecuencias que pueden acarrear las relaciones a temprana edad.
