POR BIENVENIDO MÉNDEZ GALARZA
El señor Bernardo Castillo Vásquez es una figura reconocida de este pueblo que por sus actuaciones singulares y extrañas ha sido entretenimiento y alegría de varias generaciones enriquillenses.
Lo primero es que él niega el apellido Castillo a pies juntillas y dice llamarse Bernardo Vásquez, aunque sueña con una gran fortuna dejada por su padre de origen puertoriqueño en la vecina isla.
Pero Enriquillo es el pueblo que mas apodos y confirmaciones hace históricamente y a Bernardo lo marcaron cariñosamente como “ Nay”, y con el tiempo le pusieron el apellido” Cocoa”, por su adicción a comer el alimento que en su época lo entregaba un organismo caritativo.
Resulta que Adolfo Esteva Cuesta, Adolfito, hijo de Cancio y Enma, era un joven que al igual que decenas más, asumió el hábito de vocearle a Bernardo,” Nay Cocoa” donde se le apareciera este personaje que hoy cuenta con 95 años de edad.
Bernardo iba dos y tres veces diario al Juzgado de Paz donde Cancio, el papa de Adolfito, que era el alguacil del tribunal a darle las quejas de su hijo historia que se repetía según saliera el sol, día por día.
Hasta que varios años luego de esa práctica Bernardo va donde Cancio, y le dice lo siguiente: “Cancio estoy contento, muy contento, porque ya tu hijo no me vocea” .....Cancio da gracias a Dios y muestra alegría y paz porque los consejos a su hijo Adolfito en tal sentido, fueron al fin escuchados.
Pero Bernardo no había completado su queja debido a la interrupción de Cancio, y cuando pudo hablar le dijo: “Cancio el no me vocea, tu hijo no me vocea”.... Pero, ahora me pita... Y hasta un pito raro... Porque el silbido dice claro Nayyy Cocoaaaa, Nayyy Cocoaaa, Nayyy Cocoaaa.
El señor Bernardo Castillo Vásquez es una figura reconocida de este pueblo que por sus actuaciones singulares y extrañas ha sido entretenimiento y alegría de varias generaciones enriquillenses.
Lo primero es que él niega el apellido Castillo a pies juntillas y dice llamarse Bernardo Vásquez, aunque sueña con una gran fortuna dejada por su padre de origen puertoriqueño en la vecina isla.
Pero Enriquillo es el pueblo que mas apodos y confirmaciones hace históricamente y a Bernardo lo marcaron cariñosamente como “ Nay”, y con el tiempo le pusieron el apellido” Cocoa”, por su adicción a comer el alimento que en su época lo entregaba un organismo caritativo.
Resulta que Adolfo Esteva Cuesta, Adolfito, hijo de Cancio y Enma, era un joven que al igual que decenas más, asumió el hábito de vocearle a Bernardo,” Nay Cocoa” donde se le apareciera este personaje que hoy cuenta con 95 años de edad.
Bernardo iba dos y tres veces diario al Juzgado de Paz donde Cancio, el papa de Adolfito, que era el alguacil del tribunal a darle las quejas de su hijo historia que se repetía según saliera el sol, día por día.
Hasta que varios años luego de esa práctica Bernardo va donde Cancio, y le dice lo siguiente: “Cancio estoy contento, muy contento, porque ya tu hijo no me vocea” .....Cancio da gracias a Dios y muestra alegría y paz porque los consejos a su hijo Adolfito en tal sentido, fueron al fin escuchados.
Pero Bernardo no había completado su queja debido a la interrupción de Cancio, y cuando pudo hablar le dijo: “Cancio el no me vocea, tu hijo no me vocea”.... Pero, ahora me pita... Y hasta un pito raro... Porque el silbido dice claro Nayyy Cocoaaaa, Nayyy Cocoaaa, Nayyy Cocoaaa.