Los accidentes de tránsito son la principal causa de muerte en este país, y la imprudencia y la temeridad son las principales causantes de estos percances viales.
En el caso de la muerte de al menos siete personas y heridas a por lo menos once, en el choque entre un minibús y un camión en la carretera Baní-Azua, parecen haber mediado la imprudencia y la temeridad con tan lamentables resultados.
Una patana mal estacionada y sin luces de advertencia en una carretera es una imprudencia común en este país. Y es común también que los minibuses y autobuses del transporte interurbano de pasajeros sean conducidos a excesiva velocidad y con luces deficientes.
Una patana mal estacionada y sin luces de advertencia en una carretera es una imprudencia común en este país. Y es común también que los minibuses y autobuses del transporte interurbano de pasajeros sean conducidos a excesiva velocidad y con luces deficientes.
Las autoridades deben determinar las responsabilidades de este fatal accidente.
La justicia está en el deber de sancionar a quienes violaron las normas de conducción y obligarlos a pagar justas compensaciones a los afectados.
