Un adolescente de tan sólo 15 años ya está listo para ingresar a la universidad a cursar una carrera de medicina y convertirse en poco tiempo en un hombre de bien como tanto se necesita en los actuales momentos que vive nuestro país.
Me refiero al bachiller Adonis Agripino Pilarte Vallejo, un niño de estrato pobre con 15 años, a quien el Ministerio de la Juventud le ha otorgado una beca completa para iniciar sus estudios superiores en una universidad privada.
Nativo de Haina este adolescente se las ha ingeniado para hacerse bachiller meritorio a los 15 años, edad en la que muchos otros están pensando en la próximo victima de sus atracos.
A esa misma edad de 15 años los más aventajados adolescentes posiblemente estén cursando el primero o segundo de bachillerato en el mejor de los casos.
Pero este niño a sus 15 años ya concluyó ese ciclo de la enseñanza con notas sobresalientes y es bueno que sea así para bien de él, de sus padres y de nuestro país.
“Siempre me ha gustado ayudar las personas y creo que por este medio de esta carrera de medicina lo puedo hacer”, dijo Adonis Agripino en una reciente entrevista.
Valores como este niño de 15 años deben ser tomados como bandera para dar ejemplo en el sociedad dominicana de que no todo está perdido y que lo mejor de nuestra juventud está ahí preparándose para ser el relevo generacional.
He citado sus 15 años en cada uno de los párrafos de este escrito porque menos de esa edad tenían algunos de los que se excitaban con sangre y que fueron condenados por matar al menos siete taxistas.
Posiblemente todos recordemos esas horrorosas e impactantes declaraciones de aquellos menores pero a Adonis Agripino puede ser que nadie lo recuerde en los próximos días y menos a sus padres que se han esforzado para obtener estos resultados.
Qué gran diferencia de pensamientos entre jóvenes que son prácticamente de una misma generación.
Vamos a estimularlo a él y a sus padres para que estos casos se repitan y por vía de consecuencia tengamos en el fututo un país más seguro donde la gente no sienta temor de un menor porque puede delinquir y salir fácil de la cárcel.
