POR LEONARDO CABRERA
En San Cristóbal, desde el más sencillo hasta el más difícil de los problemas que afrontamos tiene soluciones complicadas y casi siempre se tranca el juego.
Y cuando buscamos los motivos y las razones por las que suceden estas cosas, tenemos que concluir sin dar muchas vueltas al asunto, que todo radica en la gran incapacidad de ponerse de acuerdo y convenir los puntos comunes y medulares que establezcan claramente qué cosas queremos y hacia dónde vamos por parte de nuestros principales actores políticos, empresariales, profesionales, así como los demás sectores que componen los estamentos y estructuras sociales de ésta población de San Cristóbal.
Es urgente y necesario que pongamos en marcha un eficiente y efectivo plan básico de desarrollo provincial, en que se pongan sobre la mesa, en blanco y negro, todo cuanto entendamos son nuestras principales carencias y necesidades, y de acuerdo a las urgencias en cada caso, demos a éstas el orden de prioridad correspondiente y las presentemos al superior gobierno, para su estudio y consideración, a fin de que sean contempladas en el marco de las posibilidades existentes, como parte del próximo presupuesto de ingresos y gastos de la Nación.
Esta es una tarea de todos, de todos sin excepción, porque San Cristóbal no es territorio de nadie en particular, ni de gobernantes , ni gobernados, sino de todos, de todos.
Como es de todos, debemos hacer cuanto podamos para enrumbar nuestra patria chica por los senderos del desarrollo pleno, del bienestar y del progreso.
En San Cristóbal, desde el más sencillo hasta el más difícil de los problemas que afrontamos tiene soluciones complicadas y casi siempre se tranca el juego.
Y cuando buscamos los motivos y las razones por las que suceden estas cosas, tenemos que concluir sin dar muchas vueltas al asunto, que todo radica en la gran incapacidad de ponerse de acuerdo y convenir los puntos comunes y medulares que establezcan claramente qué cosas queremos y hacia dónde vamos por parte de nuestros principales actores políticos, empresariales, profesionales, así como los demás sectores que componen los estamentos y estructuras sociales de ésta población de San Cristóbal.
Es urgente y necesario que pongamos en marcha un eficiente y efectivo plan básico de desarrollo provincial, en que se pongan sobre la mesa, en blanco y negro, todo cuanto entendamos son nuestras principales carencias y necesidades, y de acuerdo a las urgencias en cada caso, demos a éstas el orden de prioridad correspondiente y las presentemos al superior gobierno, para su estudio y consideración, a fin de que sean contempladas en el marco de las posibilidades existentes, como parte del próximo presupuesto de ingresos y gastos de la Nación.
Esta es una tarea de todos, de todos sin excepción, porque San Cristóbal no es territorio de nadie en particular, ni de gobernantes , ni gobernados, sino de todos, de todos.
Como es de todos, debemos hacer cuanto podamos para enrumbar nuestra patria chica por los senderos del desarrollo pleno, del bienestar y del progreso.
