POR FELIX BETANCES
Para Ecos del Sur
A veces uno lee cosas que no tan solo no quisiera leer, sino que no se imagina que a estas alturas ocurran y especialmente cuando se trata de pueblos que siempre se han preciado de cultos y de avanzados en la educación y en la inteligencia de sus hijos, con muy buenos resultados dicho sea de paso, como es el caso al que me refiero: la comunidad de Enriquillo.
Hace no se que tiempo para ser sincero, el Instituto Dominicano de las Telecomunicaciones (INDOTEL) instaló allí, un Centro Tecnológico de aquellos que con el dinero del pueblo es decir de todos nosotros, se llegaron a instalar en varias comunidades, con la finalidad de permitirle a los hijos de los menos pudientes, el acceso fácil y gratuito, a las corrientes de la tecnología moderna.
Estos centros, permiten a los centenares de niños y niñas sobre todo, de escasos recursos económicos, tener acceso a las fuentes de información actualizada, además de que les permite alcanzar conocimientos que hasta hace poco estaban permitidos, solo a los hijos de los más pudientes.
Creo que no hay que entrar en detalles para definir la inmensidad de cosas importantes que se obtienen de estos conocimientos, cuando hoy día ya casi todo depende del tan conocido y nombrado “SISTEMA”.
Pues bien, el pueblo de Enriquillo, según hemos leído y escuchado en varios medios de comunicación, permitió que el INDOTEL, retirara o sea, se llevara de allí, ese tan importante Centro Tecnológico, por el simple hecho de que se habían dañado unas 10 computadoras, un inversor y algo más, y el gobierno o las instituciones oficiales no las habían reparado.
Me Pregunto, ¿El beneficio de este Centro es de las instituciones gubernamentales o es del pueblo?.
Olvidémonos por un instante del gobierno central y sus instituciones.
¿Y para qué existen las autoridades locales, y cual es su papel ante la sociedad?
¿Y las demás instituciones públicas, y privadas, y los sectores sociales en general, existen o no existen?.
Si no existía el interés de las autoridades gubernamentales en reparar esos equipos, el propio pueblo debió empoderarse y buscar por todos los medios, la ayuda necesaria para hacerlo por cuenta propia, ya sea haciendo colectas, pidiendo contribuciones entre otras actividades.
Creo que el señor Alcalde, debió encabezar esta gran jornada y no permitir que se le haga tan grande daño al pueblo, a esos centenares de jóvenes quienes no tienen alternativas.
Son muchos los que se preguntan, ¿Y a esto se le puede llamar ” Un Pueblo”?.
