La víctima, que fue ultimado por el seguridad de la empresa, fue identificada como el nombrado Luis Humberto Ciprián, de 57 años de edad, quien murió de un disparo de escopeta calibre 12 que le propinó Miguel Ángel Rodríguez.
Según la institución del orden, el occiso tenía dos sacos con unos siete chivos y una chilena. La propietaria de la bomba, Carmelina Torres, dijo que varias las veces su negocio ha sido objeto de atracos y robos.
El cadáver fue trasladado al Instituto de Ciencias Forenses (Inacif), mientras que el homicida está detenido y se persigue a otro que acompañaba a la víctima.
