POR BIENVENIDO MENDEZ.
Para Ecos del Sur.
La vida ni siquiera nos concede una existencia solo somos corriente que pasa, dijo el egregio escritor francés Marcell Proust.
Y tiene razón el gran hombre de letras, porque para que haya existencia debe haber muchos años de duración como los tienen los mares, la tierra, los ríos, las rocas, etc.
Una persona no tiene existencia por muchos años que alcance, porque es de corta duración, una vida siempre es efímera, ahora existencia tiene la humanidad que lleva miles de años sobre la faz de la tierra.
Hacemos este breve introito por la sorpresa que nos dio este domingo la muerte súbita de nuestra vecina y amiga Lucrecia Segura, Francia Polea, a quien acompañe hasta el hospital, hasta que su hermano Evelyn se la llevo con destino a Barahona, pero no llego, murió por Ojeda.
Ese tipo de muerte nos dejan un gran dolor y mucho vacío, pero esa es la ley de la vida y ahora solo esperamos que el todo poderoso le dé el recibimiento que merece, y que sus familiares asimilen esa pérdida irreparable.
Sus padres están destrozados porque la vida ha roto con ellos la normalidad, porque casi siempre los hijos ven morir a sus padres y ellos han visto morir a sus dos hijas.
Sus hermanos, padres e hijos saben que el dolor nuestro es profundo por las vinculantes de muchos años, que prácticamente son una familiaridad donde compartimos tristezas y alegrías.
Esta mujer por la que hoy doblan las campanas se va a destiempo, y deja una gran pesar, y espero que Dios la reciba y la coloque a su lado, y que alcance el descanso eterno en el mundo de lo ignoto.
Adiós amiga y vecina Francia.
