POR JOSE ALCANTARA
Para Ecos del Sur.
De repente se le libera a Juan de Dios, le hecha mano a su revolver y suenan varios disparos Víctor Feliz le dispara en cinco ocasiones y cae de manera brusca al pavimento el señor Librado Medina Santana mortalmente herido. Juan de Dios se apresura, toma el arma del señor y se marchan de inmediato para el Municipio de Tamayo esa misma noche.
En el camino, Juan de Dios lleno de rabia e impotencia le grita en voz alta a Victor: “esta loco compañero, porque hiciste eso, no vez que es un señor mayor”. Y sigue vociferando; “nos vamos a joder con el Partido, nos van a fusilar”.
Los dos compañeros emepedeistas llegaron a la casa de seguridad con la maldita noticia. Nos lleno de horror y rabia a todos los dirigentes. No sabíamos como algo tan terrible había sucedido. Era un señor que pudo haber sido dominado de otra manera. Se formo una comisión de investigación. Se convoco a los camaradas y se le interrogo. El compañero Juan de Dios negó responsabilidad en los disparos. Víctor Feliz admitió que había disparado sobre el cuerpo del señor Librado en cinco ocasiones y dijo además: “Compañeros yo no soy un asesino, pero era la vida de el o la del compa Juan, ya tenia el revolver en sus manos y tuve que dispararle para prácticamente quitárselo de encima a mi camarada”. No hubo sanción para ellos, fue un fatal accidente.
Sacamos a los dos compañeros de la zona. El 26 de septiembre del año 1975 nos comunican desde Neyba que tres miembros del ejercito habían sido apresados y acusado del hecho. Se comentaba que esos militares nombrados Carlos Peña Roa (cabo), Artemio Reyes González y Marcelino Segura Medina (rasos), era los asesinos materiales, y el cafetalero Sergio Cruz Espinal detenido también como el asesino intelectual. Los cuatro fueron torturados de la forma más salvaje. El señor Cruz Espinal fue liberado de todo cargo casi un año después.
Como cosa curiosa debo decir, que fruto de una de las tantas divisiones que sufrió el MPD, Victor Feliz y otros compañeros se fueron con la agrupación llamada “Los Trinitarios” de Rubirosa Fermín. Apresado en una casa de seguridad en San Cristóbal, es torturado y en los interrogatorios admitió la ejecución de manera accidental del señor Librado Medina y dijo que la persona que le acompañaba era Jorge Luis Feliz, un viejo militante emepedeista que también se había ido a la agrupación “Trinitarios”. No le creyeron y no fueron acusados. Los militares, inocente de ese horrendo hecho, pasaron mas de 15 años presos por algo que no cometieron, inclusive, algunos perdieron sus esposas.
Esperamos que algún día, los nuevos miembros del Movimiento Popular Dominicano (MPD), pidan excusa pública por lo sucedido en este terrible accidente. La autocrítica nos hace más grande y más humano. La verdad no se oculta y la historia real la cuentan los protagonistas de los hechos o los que investigan sin pasión la realidad sucedida.
En el camino, Juan de Dios lleno de rabia e impotencia le grita en voz alta a Victor: “esta loco compañero, porque hiciste eso, no vez que es un señor mayor”. Y sigue vociferando; “nos vamos a joder con el Partido, nos van a fusilar”.
Los dos compañeros emepedeistas llegaron a la casa de seguridad con la maldita noticia. Nos lleno de horror y rabia a todos los dirigentes. No sabíamos como algo tan terrible había sucedido. Era un señor que pudo haber sido dominado de otra manera. Se formo una comisión de investigación. Se convoco a los camaradas y se le interrogo. El compañero Juan de Dios negó responsabilidad en los disparos. Víctor Feliz admitió que había disparado sobre el cuerpo del señor Librado en cinco ocasiones y dijo además: “Compañeros yo no soy un asesino, pero era la vida de el o la del compa Juan, ya tenia el revolver en sus manos y tuve que dispararle para prácticamente quitárselo de encima a mi camarada”. No hubo sanción para ellos, fue un fatal accidente.
Sacamos a los dos compañeros de la zona. El 26 de septiembre del año 1975 nos comunican desde Neyba que tres miembros del ejercito habían sido apresados y acusado del hecho. Se comentaba que esos militares nombrados Carlos Peña Roa (cabo), Artemio Reyes González y Marcelino Segura Medina (rasos), era los asesinos materiales, y el cafetalero Sergio Cruz Espinal detenido también como el asesino intelectual. Los cuatro fueron torturados de la forma más salvaje. El señor Cruz Espinal fue liberado de todo cargo casi un año después.
Como cosa curiosa debo decir, que fruto de una de las tantas divisiones que sufrió el MPD, Victor Feliz y otros compañeros se fueron con la agrupación llamada “Los Trinitarios” de Rubirosa Fermín. Apresado en una casa de seguridad en San Cristóbal, es torturado y en los interrogatorios admitió la ejecución de manera accidental del señor Librado Medina y dijo que la persona que le acompañaba era Jorge Luis Feliz, un viejo militante emepedeista que también se había ido a la agrupación “Trinitarios”. No le creyeron y no fueron acusados. Los militares, inocente de ese horrendo hecho, pasaron mas de 15 años presos por algo que no cometieron, inclusive, algunos perdieron sus esposas.
Esperamos que algún día, los nuevos miembros del Movimiento Popular Dominicano (MPD), pidan excusa pública por lo sucedido en este terrible accidente. La autocrítica nos hace más grande y más humano. La verdad no se oculta y la historia real la cuentan los protagonistas de los hechos o los que investigan sin pasión la realidad sucedida.
