Con Ruddy Vargas me toco viajar por todo el sur impartiendo clínicas, ofreciendo charlas, enseñando a anotar y a arbitrar en una actividad permanente para que ese deporte llegara a toda la región sur y mas allá, a veces era difícil y se tornaba hasta irracional, incomprensible pero él era un joven bueno, trabajador, su actitud era como un anticuerpo que el desarrollo como un remedio para protegerse de los demás porque le gustaba servir, ayudar y se apenaba cuando no podría resolver un problema, su vocación de servicios no tenia limites y así fue hasta el final de su vida, los amigos esperaban que abriera su negocio y muchos lo abandonaban cuando en las tardes él se retiraba a su hogar.
La mañana de un día del que no quiero acordarme siendo aproximadamente las 6:00 A.M, su hermano Fermín Vargas me informo su deceso, he sentido mucha pena por su muerte fue un gran amigo que con su partida la vida me privo de un extraordinario aliado, nunca hubiera querido decir las palabras que dije en el cementerio y tampoco hubiese querido escribir estas líneas pero la vida es para la muerte y antes que la vida existiera parece que la muerte ya era vieja, por Rudy Vargas siempre rezare a Dios mi oración más sentida.
Otro amigo que se marcho, Don Andrés Tezanos, se parecía mucho a Rudy Vargas en su vocación de servir, era claro con los amigos y rápido para decir las cosas, jamás aplaudió los errores de sus amigos cuando se podía lo daba todo, cuando no decía no, hombre sin medias tintas, claro, preciso, honrado, trabajador y extraordinario consejero.
Trabajo desde temprano por disposición de sus padres y se conocía a Barahona por las cuatro esquinas, en los últimos años de su vida nos había acostumbrado a visitar el parque central desde las primeras horas de la tarde, llegaba hablando y se marchaba hablando pasadas las 7:00 de la noche a la banca de Oto a leer el periódico.
Nos había acostumbrado a esa jornada, por eso fue tan notoria su ausencia, supimos que tenía problemas de salud, solo eso interrumpió su compromiso de juntarse con nosotros todas las tardes, pero nadie creyó que era de gravedad, una mañana me invito a paraíso estuvimos en la propiedad de sus padres donde el desarrollaba una crianza de cerdos a las 3:00 de la tarde decidió que debíamos regresar, pero saludando y conversando aquí allí, haciendo historias pudimos salir a las 8:00 de la noche, cuando llegamos a riosito frente a la estación de gasolina freno de golpe ¿Pero miguel que haces aquí a esta hora? – Andrés, Rosa está enferma le van a pasar sangre y tengo el dinero en la casa, sin mediar palabras dio un giro a la derecha, lo invito a subir a la yipeta y volvimos a paraíso.
-Matos Pérez excúsame, pero esta gente se han criado con uno y uno no puede fallarle, lo espero y lo dejo en el hospital Jaime Mota. – Cualquier cosa llámame, en el trayecto a mi casa note la profunda satisfacción del deber cumplido, Andrés Tezanos era bocón pero noble, bueno, sus amigos hubiéramos querido tenerlo vivo para gozar de su amistad, de sus ocurrencias, con su muerte nos vamos quedando solos, Paz a sus restos y conformidad para sus familiares.
