AZUA: La escasez de fuentes de generación de empleos y el bajo nivel productivo de la economía de esta provicincia caracterizan la cotidianidad de esta población de la región Sur, cuyos habitantes esperan que el gobierno atienda lo antes posible sus necesidades para recobrar la dinámica productiva de hace algunos años.
La prueba más cercana está en el parque de zonas francas Los Jobillos, el cual lleva 13 años cerrado.
Este parque industrial fue construido con el objetivo de ser el pilar del desarrollo económico que generaría contratos a más de 1,000 trabajadores directos y 1,500 empleos indirectos, que a su vez origine una mayor cantidad de puestos de trabajo en esta jurisdicción.
Este parque industrial fue construido con el objetivo de ser el pilar del desarrollo económico que generaría contratos a más de 1,000 trabajadores directos y 1,500 empleos indirectos, que a su vez origine una mayor cantidad de puestos de trabajo en esta jurisdicción.
Estas tres naves industriales sólo operaron durante dos años y funcionaban dos empresas, una se dedicaba a la fabricación de ropas y la otra al empaque de las mismas, y de no ser operado la provincia sería afectada por una alta tasa de desempleo.
Wilson Soto, director municipal de Los Jobillos, destacó la importancia de la zona franca para las comunidades de Cañada de Piedra, Kilómetro 7, El Ocho y La Altagracia. Indicó que la construcción de estas naves industriales se elevó al costo de los RD$40 millones, con el fin de realizar aportes importantes a la economía.
Wilson Soto, director municipal de Los Jobillos, destacó la importancia de la zona franca para las comunidades de Cañada de Piedra, Kilómetro 7, El Ocho y La Altagracia. Indicó que la construcción de estas naves industriales se elevó al costo de los RD$40 millones, con el fin de realizar aportes importantes a la economía.
