POR TEODORO PEREZ LOPEZ
Para Ecos del Sur
En esta ocasión, me voy a referir al seguro de vejez, discapacidad y sobrevivencia de la Ley 87-01 que crea el SDSS, que en vez de beneficiar aquellos pobres e infelices envejecientes y discapacitados; los cuales se han pasado toda una vida trabajando, para contribuir en la generación de riquezas y el desarrollo del país; según este sistema al igual que el pasado, son dejados los trabajadores como objetos inservibles a su suerte y verdad, con una miseria de pensión y más que eso, la vicisitudes y los viajes y los recursos económicos que gastan de transporte para conseguir y buscar una pensión que por ley, les corresponde a través de la Ley 87-01; según los artículos 39, 41, 42 y 43.
En esta ocasión, me voy a referir al seguro de vejez, discapacidad y sobrevivencia de la Ley 87-01 que crea el SDSS, que en vez de beneficiar aquellos pobres e infelices envejecientes y discapacitados; los cuales se han pasado toda una vida trabajando, para contribuir en la generación de riquezas y el desarrollo del país; según este sistema al igual que el pasado, son dejados los trabajadores como objetos inservibles a su suerte y verdad, con una miseria de pensión y más que eso, la vicisitudes y los viajes y los recursos económicos que gastan de transporte para conseguir y buscar una pensión que por ley, les corresponde a través de la Ley 87-01; según los artículos 39, 41, 42 y 43.
No hubo la visión por parte de los legisladores el aprobar esta ley en el 2001; sin analizar a profundidad que no era justa para la clase trabajadora. Considero que el artículo 45 de la ley 87-01; debe ser modificado; porque digo que no es justa; por ejemplo un señor o una señora con 60 o más años de edad y por su mala suerte nunca ha servido, ni al sector público, ni privado y apenas tienen menos de 10 años cotizando y el pobre trabajador sufre de hipertensión arterial crónica, diabetes, enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), accidentes cerebro vascular, hernia discal y su fuerza básica y mental no le permite continuar trabajando; son objetos o víctimas de maltrato de sus jefes inmediatos.
Por lo que estos acuden al médico para que este le expida una certificación médica de licencia médica y este lo lleva a institución local para la que trabaja; aquí le dan un formulario para que el médico justifique el por qué el paciente fue a la consulta; que es lo correcto; pero el pobre anciano los ponen mes tras mes a dar vuelta del centro médico a la institución a la cual pertenecen; siempre a los mismos durante años, ya con una certificación médica permanente; de no apto para el trabajo productivo, violando así los artículos 45, 46, 47, 48 y 49; este último, habla de la composición de la comisión médica nacional que estará constituida por tres médicos designados por el CNSS que fungirá como instancia de apelación y tendrá como función revisar, validar o rechazar los dictámenes de la comisiones médicas regionales la cual también estará constituida, por tres médicos designados por el CNSS y serán contratada por el CNSS mediante horarios.
Ahora me pregunto dónde funciona estas comisiones médicas regionales; y aquí en Barahona ¿Dónde está la oficina y cuales médicos la conforman?, por eso digo que es una ley, como las demás leyes que no se aplica y que es una ley de inequidad para los dominicanos y de muy pocos beneficios para los trabajadores.
El Estado través de las organizaciones que se derivan del SDSS no orientan de los derechos de esa ley y mucho menos según esta ley le ofrece grandes beneficios para retirarse con una pensión digna.
También me voy a referir de la pensión por vejez, por discapacidad total y parcial según el artículo 46 y 47; en estos dos artículos le dice al trabajador echa pa´lla basura al igual que el envejeciente; imagínese amigo lector, trabajador en que pies está usted parado, si a usted, la vida le da ser hipertenso, diabético, infarto al miocardio ,accidentes cerebrovascular, con lesión neurológica (parálisis), hernia discal que sufre diariamente de intenso dolor, y que le mantienen vivos los medicamentos de cada día son más caros y con un salario que apenas le da para comer arroz con habichuela y si acaso un poco de carne de pollo, por unos días del mes, donde esta ley 87-01 solo le ofrece un 60% del salario básico; imagínese de aquellos que ganan salario mínimo, esto es si es por discapacidad total, pero si es por discapacidad parcial es de un 30% del salario básico, que inequidad y abusiva es esta ley para los infelices trabajadores.
También me voy a referir de la pensión por vejez, por discapacidad total y parcial según el artículo 46 y 47; en estos dos artículos le dice al trabajador echa pa´lla basura al igual que el envejeciente; imagínese amigo lector, trabajador en que pies está usted parado, si a usted, la vida le da ser hipertenso, diabético, infarto al miocardio ,accidentes cerebrovascular, con lesión neurológica (parálisis), hernia discal que sufre diariamente de intenso dolor, y que le mantienen vivos los medicamentos de cada día son más caros y con un salario que apenas le da para comer arroz con habichuela y si acaso un poco de carne de pollo, por unos días del mes, donde esta ley 87-01 solo le ofrece un 60% del salario básico; imagínese de aquellos que ganan salario mínimo, esto es si es por discapacidad total, pero si es por discapacidad parcial es de un 30% del salario básico, que inequidad y abusiva es esta ley para los infelices trabajadores.
De ahí que la cámara de Diputados que está en el proceso de revisión de la ley para su modificación tiene la oportunidad de reivindicar y dignificar al trabajador y sobre todo al envejecientes, al discapacitado y a todos los dominicanos desafortunados de nacer en este país, de gobernantes, indolentes, porque si la ley es igual para todos por qué un ministro se tiene que pensionar con ciento de miles de pesos y sin coger tanta lucha como un trabajador de salario mínimo. Señores diputados revisen bien esa ley y modifiquen para beneficio de la gran mayoría y principalmente para los pobres.