POR FELIX BETANCES
Para nadie es un secreto que las fiestas patronales tienen su origen en el aspecto religioso y que se celebran desde tiempos casi inmemoriales.
Que son fiestas celebradas en conmemoración a un Santo o una Santa, destacándose como primeras figuras, las del propio Jesucristo y la de su madre, la Virgen María o “Virgen de la Altagracia.
Como muy bien se sabe, la Iglesia Católica como originaria de la idea o de la imposición de una especie de cultura religiosa, se encargó de establecer las normas y los procedimientos a seguir en cada celebración, entre las que se destacan el culto y los ritos o adoración a Dios, a los Santos, o a la Virgen.
Para nadie es un secreto que las fiestas patronales tienen su origen en el aspecto religioso y que se celebran desde tiempos casi inmemoriales.
Que son fiestas celebradas en conmemoración a un Santo o una Santa, destacándose como primeras figuras, las del propio Jesucristo y la de su madre, la Virgen María o “Virgen de la Altagracia.
Como muy bien se sabe, la Iglesia Católica como originaria de la idea o de la imposición de una especie de cultura religiosa, se encargó de establecer las normas y los procedimientos a seguir en cada celebración, entre las que se destacan el culto y los ritos o adoración a Dios, a los Santos, o a la Virgen.
En consecuencia, hemos visto como la Iglesia en su conjunto, se ha alejado de la forma en como hoy día, se celebran las referidas fiestas en las distintas comunidades de nuestro País, es decir la forma tan comercial y fuera de los fines que las crearon.
Ausencia de los aspectos cristianos y presencia de una serie de cosas muy divorciadas de lo que debe ser. Bebidas alcohólicas vendidas a todo público en general, incluyendo adolescentes y niños, solo para que se tenga una idea, entre otras cosas.
Esto sin contar con las inenarrables escenas que allí se viven.
Hasta ahí, ya sabemos por donde anda la cosa, pero a todo esto hemos visto agregar un ingrediente que sencillamente nos luce ridículo.
Estas fiestas patronales han parecido más un mitin político que una fiesta patronal y sola ha bastado ver como se exhiben en el escenario principal, las gigantescas fotos o cuadros de los principales funcionarios políticos de la comunidad y más allá.
Aunque se trata sin lugar a dudas de brillantes figuras públicas con trayectoria de una buena gestión, creo que no era necesario exhibir allí sus figuras.
Ahora bien, si es una nueva moda, tendremos que aceptarlo y adaptarnos, ya que hay un viejo refrán que expresa que: “lo que está de moda, no incomoda”; pero de no ser así, yo espero que no se siga haciendo el ridículo. Fiesta, o política.

