POR FELIX BETANCES
Para ECOS DEL SUR
Los resultados de las encuestas científicas, cuando éstas son bien aplicadas, es decir, cuando no están plagadas del interés político o económico, o por lo menos, cuando no son pagadas por una parte interesada, siempre son un buen indicador de las realidades de los casos en que se aplican.
Sin embargo, cuando se da todo lo contrario a esto, sencillamente se convierten en una maldición, sembrada en un guasábara; vale decir que en nuestro País, nos tienen acostumbrados a resultados de una diarrea de encuestas que a todas luces se nota, carecen de realidad objetiva.
Estas debilidades, son las que en la mayoría de las situaciones, hacen que no se crea en las mismas, o que induzcan a creer que todas son manejadas a su mejor conveniencia.
Con relación a esto, nos referimos específicamente a los resultados que arrojan algunas encuestas hechas por organismos nacionales e internacionales, que dan como resultado más de un 80 por ciento de simpatías, al Señor Presidente de la República Lic. Danilo Medina.
Es probable que este sea un dato fehaciente o creíble desde cierto punto de vista; ahora bien, se debe estar bien claro de lo que son las simpatías de un Presidente como persona y de lo que significa simpatías a partir de las ejecutorias de su gobierno.
La gestión de un gobierno no se evalúa en un año, cuando se sabe que tendrá que gobernar por 4 años, y mucho menos de un gobierno que se ha tenido que manejar dentro de un clima por un lado favorable, ya que no tiene una oposición seria y objetiva en términos de partidos, pero que sí ha tenido que enfrentar con amargura, los obstáculos infernales de su propio partido y de un ex-presidente que dejó todo a su merced.
No hay que ir muy lejos para ver, cómo no ha podido remover de sus cargos a una serie de funcionarios heredados, los cuales no son del mejor color para la vista de la mayoría de los dominicanos y dominicanas.
Un gobierno que no ha podido enfrentar, ni siquiera los problemas más perentorios de la gente; un gobierno que le brindó como una gran ilusión al pueblo, las dos obras que podían fácilmente distinguirlo como un gran Presidente en términos de gestión a favor de los mas necesitados, tales como son: la Presa de Monte Grande y la Carretera Cibao-Sur.
Ninguna de éstas obras que contienen la palabra empeñada del señor Presidente, fue contemplada en el Proyecto de Presupuesto y Ley de Gastos Públicos para el año 2014, a pesar de que el mismo asciende a más de 600 mil millones de pesos.
En tal sentido, se entiende nada más y nada menos, que dicho presupuesto, ha sido elaborado por los enemigos encubiertos del Presidente, al igual que de los pueblos pobres del País, especialmente de la región Enriquillo en su conjunto.
Creo que nadie desea el fracaso del gobierno y mucho menos del Presidente Medina, pero esto podría darse antes de completar su segundo año de gestión, si las cosas no cambian.
Señor Presidente, la Presa de Monte Grande, puede ser un gran dolor de cabeza, el cual podría curarse, autorizando definitivamente su construcción. Esperamos.

