POR ÁGUEDA RAMÍREZ DE RODRÍGUEZ,
para Ecos del Sur.
"Narciso de Jesús y me dicen Timosenko, general ruso. Deme cinco centavos". Así dice respondía siendo niño, a quien le preguntaba su nombre.
"Narciso de Jesús y me dicen Timosenko, general ruso. Deme cinco centavos". Así dice respondía siendo niño, a quien le preguntaba su nombre.
De personalidad alegre, afable, sin complejos, impaciente, respetuoso de los derechos de los demás y de las leyes, tal como se define, Timosenko se declara aficionado a las mujeres, al tiempo de proclamar que los barahoneros debemos apegarnos a lo que es el amor por nuestro pueblo, trabajar en beneficio de la comunidad, presentar soluciones a los problemas y presionar para que las acciones necesarias se efectúen.
Aunque nace en Ciudad Trujillo en 1942, es en esta ciudad de Barahona donde crece y se desarrolla, pues desde el 1944 arribó a la misma. Fueron sus progenitores, Don José Francisco Figueroa y Doña Librada Mercedes Suberví. En 1957 se traslada a los Estados Unidos, solicitado por su madre, quien allí residía. Primer año del bachillerato es el grado académico alcanzado por Timosenko.
A los 15 años conquista el Campeonato de Ciclismo efectuado en el parque Eugenio María de Hostos en Ciudad Trujillo. Dos años antes había fundado, junto con los hermanos Freddy y Manolo Lee y con Justo Manuel Luperón, la Asociación de Boy Scouts de esta ciudad. Durante su adolescencia, fue el mejor patinador de la región. Maestro del patinaje, gustaba hacer piruetas acrobáticas.
En 1960, en su calidad de residente de los Estados Unidos, se enrola en las Fuerzas Armadas de ese país para el Servicio Militar Obligatorio y, dos años más tarde, en la Segunda División de Infantería para Viet Nam, donde permanece en la 101 Infantería Paracaidista hasta 1965, cuando salió herido. En 1973 regresa a Barahona, donde contrae matrimonio con Eunice Vélez y su descendencia consiste en cinco hijos.
Luego de restablecido regresa a las filas de las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos y en ellas permanece hasta 1982 cuando, tras retirarse, regresa al país con el propósito de luchar por resolver los problemas de Barahona y de la región. Aquí se dedica a realizar actividades en favor de esta comunidad y de poblaciones aledañas. En los E.E. U.U. fundó numerosas
organizaciones que aglutinan a los barahoneros residentes en Nueva York: Asociación El Birán en Manhattan; Fundación Cacique Enriquillo por el Desarrollo de Baranona y Unidad de Barahoneros Ausentes.
En el plano político, milita en el Partido Revolucionario Dominicano, en el cual ha luchado por ser nominado para la candidatura a Síndico Municipal, aspiración que hasta el momento (2013) no se ha materializado. Preocupado siempre por el bienestar social de su amada Barahona, es su mayor aspiración que el Ingenio Barahona sea administrado por los barahoneros.
Por sus méritos, Timosenko ha sido objeto de reconocimientos de parte de más de setenta instituciones sociales, culturales y deportivas.
