HAINA, San Cristóbal.- Residentes en los Bajos de Haina se quejan por la ola delincuencial que arropa a este municipio, además denuncian los constantes ruidos generados por los comercios de expendio de bebidas alcohólicas y las motocicletas.
Para Annie Martínez dormir en horas de la noche es casi imposible, debido al alto volumen de la música proveniente de algunos centros de diversión.
Mientras, moradores del sector Gringo, en Haina, explican que no existe ningún régimen contra menores de edad que acuden a estos lugares.
Los constantes ruidos de los motores a todas horas es otra de las quejas de esta comunidad, que es considerada una de las zonas que más utiliza este medio de trasporte.
A estos problemas se suma la delincuencia, que según algunos, los centros nocturnos han incidido.
Entrevistados aseguran que no pueden salir de noche de sus hogares por temor a los atracos.
Moradores de Haina piden a las autoridades incrementar el patrullaje policial en esta zona y regular el volumen del ruido.
Para Annie Martínez dormir en horas de la noche es casi imposible, debido al alto volumen de la música proveniente de algunos centros de diversión.
Mientras, moradores del sector Gringo, en Haina, explican que no existe ningún régimen contra menores de edad que acuden a estos lugares.
Los constantes ruidos de los motores a todas horas es otra de las quejas de esta comunidad, que es considerada una de las zonas que más utiliza este medio de trasporte.
A estos problemas se suma la delincuencia, que según algunos, los centros nocturnos han incidido.
Entrevistados aseguran que no pueden salir de noche de sus hogares por temor a los atracos.
Moradores de Haina piden a las autoridades incrementar el patrullaje policial en esta zona y regular el volumen del ruido.
