POR BIENVENIDO MÉNDEZ GALARZA
Hace poco en la calles de Barahona me encontré con un compueblano que desde hace muchos años decidió asumir ese municipio cabecera como su pueblo para terminar sus días.
Ese enriquillero es Agraciado Pérez hijo de los esposos fallecidos Don Abrahan y Doña Carola y hermano del general retirado de la Policía Nacional Carlos Pérez , y tiene la particularidad de ser un amante de los gallos a tiempo completo y una persona jovial, pese a sus años.
Luego de saludarlo le dije que había oído siempre hablar de un problema estomacal que le sucedió luego de hacerle trampas a un grupo de amiguitos cuando se comió solo docenas de anona que eran de todos.
Entre las nieblas del recuerdo me contó que una vez salió con varios muchachos a unos predios cercanos y reunieron varias docenas de anon verde y los dejaron en una pila que llamaban mina para buscarlos cuando maduraran.
Agraciado de vivo se adelanto al grupo de amigos y le dio un “tumbe” yendo primero, y los disfruto casi todos pintados, pero al cabo de un par de horas la situación estomacal era un desorden y un solo dolor.
Es entonces cuando su madre Doña Carola se interesa por la salud del hijo y decide cuestionarlo para saber cuáles son las causas del problema obligándolo con sus preguntas a contestar de la manera siguiente: “CAROLA TO PINTAO, TO PINTAO CAROLA”.
Hace poco en la calles de Barahona me encontré con un compueblano que desde hace muchos años decidió asumir ese municipio cabecera como su pueblo para terminar sus días.
Ese enriquillero es Agraciado Pérez hijo de los esposos fallecidos Don Abrahan y Doña Carola y hermano del general retirado de la Policía Nacional Carlos Pérez , y tiene la particularidad de ser un amante de los gallos a tiempo completo y una persona jovial, pese a sus años.
Luego de saludarlo le dije que había oído siempre hablar de un problema estomacal que le sucedió luego de hacerle trampas a un grupo de amiguitos cuando se comió solo docenas de anona que eran de todos.
Entre las nieblas del recuerdo me contó que una vez salió con varios muchachos a unos predios cercanos y reunieron varias docenas de anon verde y los dejaron en una pila que llamaban mina para buscarlos cuando maduraran.
Agraciado de vivo se adelanto al grupo de amigos y le dio un “tumbe” yendo primero, y los disfruto casi todos pintados, pero al cabo de un par de horas la situación estomacal era un desorden y un solo dolor.
Es entonces cuando su madre Doña Carola se interesa por la salud del hijo y decide cuestionarlo para saber cuáles son las causas del problema obligándolo con sus preguntas a contestar de la manera siguiente: “CAROLA TO PINTAO, TO PINTAO CAROLA”.