POR ALEJANDRO SANTANA
La pregunta se la han estado haciendo, representante de segmento poblacional que se sienten excluidos dentro del conglomerado o concepto social que tiene nuestra sociedad.
Mas bien opinan, tenemos una dictadura con respaldo popular, los que nos gobiernan son nuestros dictadores, mientras que los gobernados, aceptamos, no protestamos, estamos de acuerdo o quizás conformes con las desigualdades.
No dejan de reconocer que nuestra Constitución dice que tenemos una democracia representativa, bueno, igual los de arriba nos representan y nosotros aceptamos ser representados.
El concepto democracia como la definen los tratadistas, es un sistema de gobierno donde todos debemos gozar de las mismas condiciones, estatus, posición y de servicio, es decir que nos silban a todos por igual.
Pero no es así, y un segmento poblacional, quiere demostrar que esta muy lejos de ser de ese modo,!los homosexuales, lesbianas, transexuales, están cuestionando nuestra “democracia”, que dicen que no es tal, pues a ellos los excluyen.
Y reflexionan, si somos todos hijos de Dios, si nos han creado a la imagen de nuestro creador, si nacemos con nuestras preferencias sexuales, no las hemos adquirido y no nos aceptan, entonces lejos esta de ser la nuestra una democracia.
Nos sentimos excluidos, se nos cuestiona y sanciona por nuestras preferencias y se es cruel además, si se es negro y homosexual, nos dicen, ¡fíjate, haitiano y maricón!, frases dichas con exclusión Entonces, entendemos que tenemos mas que razón para entender que no vivimos en una democracia, y peor aun la “sociedad, nos separa entre pobres y ricos.
Si alguien de la alta “sociedad es homosexual, lesbiana o trans genero, no se le puede decir, porque pueden haber sometimientos, pero cuando se dice a un jovencito de barrio que es gay, nada pasa, solo la alarma de sus padres, que siempre andan muy apegados a la cultura machista.
Nuestra democracia no es tal, hasta los periodistas cuando cuestionan acciones incorrectas se les acusa de estar jugando con la moral del otro y se le somete a la justicia.
Entonces, se preguntan, en que sistema vivimos, si no se tiene libertad para ser lo que se es, si no se puede criticar las malas acciones de los poderosos y de quienes dirigen, so pena de ser amenazado con demandas.
Entienden que la cacareada “democracia”, que exhibimos, podría ser cualquier cosa, menos lo que indica el concepto que primó en los tratadistas a la hora elaborar ese sistema social.
Nuestra democracia debe dar un giro de 360 grados, pero rápido antes de que los cuestionamientos se acentúen, pues cada día son más los descontentos con nuestro sistema de gobierno.
La pregunta se la han estado haciendo, representante de segmento poblacional que se sienten excluidos dentro del conglomerado o concepto social que tiene nuestra sociedad.
Mas bien opinan, tenemos una dictadura con respaldo popular, los que nos gobiernan son nuestros dictadores, mientras que los gobernados, aceptamos, no protestamos, estamos de acuerdo o quizás conformes con las desigualdades.
No dejan de reconocer que nuestra Constitución dice que tenemos una democracia representativa, bueno, igual los de arriba nos representan y nosotros aceptamos ser representados.
El concepto democracia como la definen los tratadistas, es un sistema de gobierno donde todos debemos gozar de las mismas condiciones, estatus, posición y de servicio, es decir que nos silban a todos por igual.
Pero no es así, y un segmento poblacional, quiere demostrar que esta muy lejos de ser de ese modo,!los homosexuales, lesbianas, transexuales, están cuestionando nuestra “democracia”, que dicen que no es tal, pues a ellos los excluyen.
Y reflexionan, si somos todos hijos de Dios, si nos han creado a la imagen de nuestro creador, si nacemos con nuestras preferencias sexuales, no las hemos adquirido y no nos aceptan, entonces lejos esta de ser la nuestra una democracia.
Nos sentimos excluidos, se nos cuestiona y sanciona por nuestras preferencias y se es cruel además, si se es negro y homosexual, nos dicen, ¡fíjate, haitiano y maricón!, frases dichas con exclusión Entonces, entendemos que tenemos mas que razón para entender que no vivimos en una democracia, y peor aun la “sociedad, nos separa entre pobres y ricos.
Si alguien de la alta “sociedad es homosexual, lesbiana o trans genero, no se le puede decir, porque pueden haber sometimientos, pero cuando se dice a un jovencito de barrio que es gay, nada pasa, solo la alarma de sus padres, que siempre andan muy apegados a la cultura machista.
Nuestra democracia no es tal, hasta los periodistas cuando cuestionan acciones incorrectas se les acusa de estar jugando con la moral del otro y se le somete a la justicia.
Entonces, se preguntan, en que sistema vivimos, si no se tiene libertad para ser lo que se es, si no se puede criticar las malas acciones de los poderosos y de quienes dirigen, so pena de ser amenazado con demandas.
Entienden que la cacareada “democracia”, que exhibimos, podría ser cualquier cosa, menos lo que indica el concepto que primó en los tratadistas a la hora elaborar ese sistema social.
Nuestra democracia debe dar un giro de 360 grados, pero rápido antes de que los cuestionamientos se acentúen, pues cada día son más los descontentos con nuestro sistema de gobierno.
