POR ÁGUEDA RAMÍREZ DE RODRÍGUEZ,
para Ecos del Sur.
Nacida en esta ciudad de Barahona el 27 de septiembre de1927, fueron sus padres Don Eligio Peláez y Doña Lidia León. Del matrimonio canónico con Don César Augusto Suero -Cañamón- en 1957, procreó a César Eligio, Esperanza y Eddy Santo. En la Universidad Autónoma de Santo Domingo se matriculó para estudiar Medicina, carrera que no cursó.
Relata el señor César Augusto Suero Cavallo -Cañamón- que un día, mientras se disponía a partir hacia su trabajo, Luciana le contó un sueño de esa noche anterior en el cual "llovía, ella recogió en sus manos agua de aquella lluvia, la probó y era dulce. Entonces apareció el Cristo de Limpias y le dijo: tú serás grande en el mundo. Con tu poder divino serás reconocida en el mundo entero. Mucha gente grande andará detrás de ti. Saldrás en todos los medios de comunicación". Alrededor de la veneración al Cristo de Limpias, Luciana creó la congregación llamada Cadena de la Paz del Cristo de Limpias, compuesta por mujeres y hombres quienes vestían uniforme azul y viajaban en peregrinación por todo el país.
Obedeciendo el mandato que decía haber recibido del Cristo de Limpias, comenzó Luciana a realizar oraciones y a santiguar personas enfermas que acudían a ella en busca de ayuda para curar sus males. No usaba brebajes, hechicería ni brujería. Tampoco aceptaba dinero en retribución por los favores dispensados y realizaba “las curas y milagros” que atrajeron a cientos de personas, quienes cada día se congregaban ante su residencia situada en la calle Mella # 36 a esquina María Montez de esta ciudad de Barahona. Antes en la sala de su casa, más tarde en una capilla contigua construida al efecto en la cual se rendía culto al Cristo de Limpias.
El Cristo de Limpias es una imagen milagrosa que se venera en un pueblecito de Santander, España, según afirma la periodista María Ugarte en su artículo titulado: "Señora de Barahona Atrae a Centenares de personas", publicado en el diario El Caribe el 2 de mayo de 1972, al tiempo de señalar testimonios de personas sobre los beneficios para su salud recibidos por la intervención de Luciana, algunos a distancia.
Este artículo tuvo repercusión internacional, hecho que motivó que desde todas partes del mundo Luciana fuera solicitada, lo cual se tradujo en cientos de viajes acompañada por su esposo hacia diversos puntos del país dominicano, de América Latina, de Estados Unidos de Norteamérica y de Europa, lugares donde eran efectuadas "Horas Santas" que reunían multitudes. Grande fue la difusión sobre el caso Luciana, ya que numerosos medios de comunicación nacionales y extranjeros reseñaban sus "milagros", tales como las revistas Sucesos y Bohío Dominicano, los diarios El Caribe y El Nacional, medios que le confirieron notoriedad al reseñar sus poderes para curar males físicos, como también el hecho de ser consultada por políticos, funcionarios civiles y militares y por empresarios en busca de consejos, los cuales eran tenidos en cuenta antes de tomar algunas decisiones.
Durante el tiempo que duró aquí la veneración al Cristo de Limpias no todo fue sanación y alegría. Un hombre perdió la vida en 1973 a causa de las cuchilladas que le fueron inferidas mientras asistía a una de tales manifestaciones en el frente de la residencia de Doña Luciana. Un hombre, de quien el occiso había matado un hermano, había jurado vengarse y fue allí donde encontró la oportunidad, asegurando luego que "hasta dentro de la iglesia que lo encontrara lo mataba", según afirma Eddy Santo Suero Peláez, hijo de Doña Luciana.
El fenómeno Luciana que se iniciara en 1968 llegó a su fin en 1990, cuando sufrió ella una Trombosis Cerebral que la mantuvo al borde de la muerte por un gran tiempo. Catorce años después, el 2 de febrero de 2004, falleció a causa de un Infarto Cardíaco en la ciudad de Santo Domingo, siendo sepultada en el Cementerio Nacional de la Avenida Máximo Gómez.
