Por FELIX BETANCES
Para Ecos del Sur.
Es ésta una expresión que se ha hecho popular, por el hecho de que es fácil escucharla en cualquier parte del País, pronunciada por el ciudadano común, es decir, por cualquier persona.
¿Cuándo es más frecuente escucharla?, cuando la gente del pueblo entiende que no se están resolviendo los principales problemas que aquejan al conglomerado y en el entendido de que ya la gente sabe que el Síndico hoy llamado Alcalde, es una figura pública que llega a la posición llevado por el voto popular y cuya función principal, es gestionar y administrar los fondos económicos de manera que su distribución, beneficie a todos y a todas de manera igualitaria.
Se dan casos sin embargo, en que personas exigen a los Alcaldes, la realización de obras que realmente no son de la competencia de los ayuntamientos, sino del Gobierno Central; esto ocurre en muchos casos por desconocimiento, pero siempre se da ante el desespero y la impotencia que agobian a los munícipes, al no ver resueltas sus principales carencias.
Por ejemplo cuando se está frente a ayuntamientos que manejan cuantiosas sumas de dinero al mes y no se ve la solución de los problemas más acuciantes, la gente se pregunta, ¿qué estará haciendo el Síndico con los cuartos del pueblo?, ¿Se los estará embolsillando o los estará dilapidando?
Y es que si no se está actuando con transparencia o no se están brindando las informaciones de manera clara y responsable, donde se detalle lo que es la entrada y salida de los recursos que se reciben, además de que no se están resolviendo los problemas más urgentes en la población, existen más que razones, para que los pensamientos se revuelvan.
Los munícipes tienen que ser exigentes y celosos del buen cumplimiento del deber de sus autoridades, a las cuales llevan a representarlos, no hay que encubrir por amiguismo o por recibir prebendas, a ningún funcionario público ya que es su deber hacer las cosas correctamente.
Ahora bien, algo que hay que entender es que ningún Síndico o Alcalde tiene la facultad de actuar solo en una gestión municipal, como se sabe, los cabildos, hoy llamados Salas Capitulares, están compuestos por el Alcalde y los Ediles o Regidores que en la generalidad de los casos, son representantes de los partidos que tercian en la contienda política del País y que las decisiones que se tomen a favor o en contra de una gestión municipal, no es responsabilidad única de dicho Alcalde, sino que tiene que ser consensuada por todos y todas los y las representantes.
Y algo muy grave es, que a veces se escucha a propios Regidores acusar de impositor al Alcalde, pero olvidan que conociéndose cuál es su papel en ese organismo, muy pocos se los van a creer.
Para Ecos del Sur.
Es ésta una expresión que se ha hecho popular, por el hecho de que es fácil escucharla en cualquier parte del País, pronunciada por el ciudadano común, es decir, por cualquier persona.
¿Cuándo es más frecuente escucharla?, cuando la gente del pueblo entiende que no se están resolviendo los principales problemas que aquejan al conglomerado y en el entendido de que ya la gente sabe que el Síndico hoy llamado Alcalde, es una figura pública que llega a la posición llevado por el voto popular y cuya función principal, es gestionar y administrar los fondos económicos de manera que su distribución, beneficie a todos y a todas de manera igualitaria.
Se dan casos sin embargo, en que personas exigen a los Alcaldes, la realización de obras que realmente no son de la competencia de los ayuntamientos, sino del Gobierno Central; esto ocurre en muchos casos por desconocimiento, pero siempre se da ante el desespero y la impotencia que agobian a los munícipes, al no ver resueltas sus principales carencias.
Por ejemplo cuando se está frente a ayuntamientos que manejan cuantiosas sumas de dinero al mes y no se ve la solución de los problemas más acuciantes, la gente se pregunta, ¿qué estará haciendo el Síndico con los cuartos del pueblo?, ¿Se los estará embolsillando o los estará dilapidando?
Y es que si no se está actuando con transparencia o no se están brindando las informaciones de manera clara y responsable, donde se detalle lo que es la entrada y salida de los recursos que se reciben, además de que no se están resolviendo los problemas más urgentes en la población, existen más que razones, para que los pensamientos se revuelvan.
Los munícipes tienen que ser exigentes y celosos del buen cumplimiento del deber de sus autoridades, a las cuales llevan a representarlos, no hay que encubrir por amiguismo o por recibir prebendas, a ningún funcionario público ya que es su deber hacer las cosas correctamente.
Ahora bien, algo que hay que entender es que ningún Síndico o Alcalde tiene la facultad de actuar solo en una gestión municipal, como se sabe, los cabildos, hoy llamados Salas Capitulares, están compuestos por el Alcalde y los Ediles o Regidores que en la generalidad de los casos, son representantes de los partidos que tercian en la contienda política del País y que las decisiones que se tomen a favor o en contra de una gestión municipal, no es responsabilidad única de dicho Alcalde, sino que tiene que ser consensuada por todos y todas los y las representantes.
Y algo muy grave es, que a veces se escucha a propios Regidores acusar de impositor al Alcalde, pero olvidan que conociéndose cuál es su papel en ese organismo, muy pocos se los van a creer.
Es como si no se dieran cuenta de que ante situaciones como esas, juegan un papel de simples Títeres ante el pueblo que no es ignorante; pero Títeres muy bien pagados porque hoy día son muy pocos los Regidores que son mal pagados.
Es muy fácil descargar en otros sus irresponsabilidades en vez de sumir con seriedad su papel, y en caso contrario, si es que se consideran serios y respetuosos del pueblo, por qué no renuncian a sus Cargos?. Esa podría ser una forma de convencer a los demás de su posición y además una forma de presionar y exigir que se ajuste, a quien quisiera corromperlos.
A final de cuentas, si el Síndico no sirve, los Regidores tampoco ya que comparten frente al pueblo el mismo compromiso. Si la gestión es buena, hay que felicitarlos a todos, pero si la gestión es mala, hay que fustigarlos a todos.
Que escojan el mejor de los caminos, que siempre será cuidar y preservar los mejores intereses de sus poblaciones.

